
No Será la Tierra
La semana pasada terminé de leer No Será la Tierra de Jorge Volpi. No tengo muy claro que tanto me gustó o que tanto no me gustó. Tengo más claro que hay partes que me gustaron mucho y que la ambición evidente en la estructura de la historia no me causa horror sino gusto.
El mundo es enorme y a la vez pequeño. Suficientemente grande para sentirse una miniatura en un sin fin de sucesos históricos y un gigante en un mundo que cabe dentro de un libro. Volpi no se detiene a pensar que tal vez el mundo no cabe en un libro (aunque sea de más de 500 páginas), sino que se avienta y decide hacerlo caber en un libro. Me cae bien que no lo detenga eso. Es tan evidente que el mundo no cabe en un libro que sería estuúpido pensar que Volpi pretendía lograrlo, sin embargo la ambición de hacerlo está presente. Es como querer lograr algo que nunca vas a lograr sabiendo que lo que vale la pena es intentarlo.
La narrativa es lo que es, una narrativa de hechos sucesos e historias. No se pone barroco ni mamila con el lenguaje. El libro es para que cualquiera lo lea sin tener que imaginar a un escritor esnobeándolo con analogías creativas y palabras rimbombantes. Sin embargo no es una celebración de la ignorancia o la estupidez, porque la investigación de los hechos narrados es evidente, y aunque son hechos que todos conocemos, conocemos poco los detalles. Volpi ayuda a imaginarnos más cerca de esos detalles. Hay dos estilos narrativos presentes en el libro que me gustaron en particular y que me hubiera gustado que permearán más en toda la narrativa. 1) el lenguaje neodarwinista de Richard Dawkins sobre el egoísmo de nuestros genes, 2) la construcción del aislamiento emocional de Oksana (en particular la última parte).
Los alter-mundistas frente al FMI o el FMI frente a los alter-mundistas. Hay una sola cobardía en Volpi (también en los otros libros) y es que nunca muestra una preferencia o sesgo sobre las implicaciones políticas de lo que escribe. ¿Se burla de los funcionarios del FMI o de su estereotipo? ¿Se burla de los activistas ecologistas o de su estereotipo? ¿De los oligarcas rusos o de su estereotipo? Dicen que es de izquierdas, pero tan sólo es un rumor (votar por AMLO y arrepentirse suena creo que es un síntoma de la misma enfermedad). No que la política sea todo, pero uno tiene que hacerse responsable de sus decisiones. "You can’t be neutral on a moving train" como diría Howard Zinn.
Algo más enfermo
En total he leído 5 libros de Volpi, La imaginación y el poder: historia intelectual de 1968, La guerra y las palabras: historia intelectual de 1994, En Busca de Klingsor, El Fin de la Locura, y No Será la Tierra.
En general he terminado de leer todos relativamente satisfecho por las expectativas generadas por sus títulos, su fama, y su contraportada. Los que son ensayos me gustaron porque son una especie de enciclopedia primaria de hechos históricos recientes. Muy poco análisis e interpretación, pero mucha información. Si no es por esos libros nunca habría leído cosas que se escribieron en revistas y periódicos en aquellos años, que valieron la pena entonces y ahora. Me fue muy agradable leer a un Carlos Monsiváis que a mi generación no le tocó. Nos cambiaron entre el 68 y el 2006 a un ácido crítico a un lopezobradorista con reflejos estalinistas. También releí textos de Marcos que jamás hubiera releído sesgado permanentemente por la basura discursiva a la que me sometió en estos meses cuando pasó por el DF. Tanta información en esos dos libros, que en mi cabeza han tenido tan diferentes reacciones sólo puedo pensar que Volpi la juntó exactamente para eso. Para que aquellos que nacimos más cerca del temblor del 85 y más lejos del halconazo de 71 pudiéramos construirnos nuestra propia interpretación sobre el 68 y el 94.
Dicen que la trilogía del siglo XX de Volpi, se trata de todo y se trata de nada. Sin embargo yo veo que se trata de ojetes y traidoras. Una vez más creo que asumir que Volpi tenga un intento totalizador de las relaciones humanas también sería una estupidez. Es decir, estos libros dicen más sobre el mundo que él ve y vive, que sobre el mundo a secas. (Ok, el autor no existe, el es producto del contexto, lo cual para los más críticos es muy evidente y no tengo ningún problema con eso, porque yo soy parte del mismo contexto así que noto menos la representatividad literaria de una generación dedicada a la vacuidad). En las tres novelas hay por lo menos una traidora. En Klingsor, la traición y el engaño perpetrado por una hábil y seductora mujer se convierten en el vértice de la novela. En la Locura la fatalidad final sucede tras años de seducciones y traiciones de una mujer fuera de control (¿control de quién?). En No Será la Tierra varias traidoras, dos usan la información personal que tienen de sus esposos para destruirlos, y una muere tras traicionar sentimentalmente al narrador.
Los ojetes son todos los demás. Los hombres matan a mujeres y al resto del mundo (el la última Jennifer es una ojete que es justificada a lo largo de la novela por serlo). Las matan de dolor, a balazos, con psicoanálisis, a golpes, a cuchilladas. Al mundo lo matan con bombas, con estúpidos anhelos revolucionarios, con ambición, con poder, con dinero, con armas químicas, con el Fondo Monetario Internacional.
A veces me pregunto si Volpi es un misógino. Espero no lo sea voluntariamente sin embargo algo tendrá de su propia experiencia que como bien dice su compañero generacional Pedro Ángel Palou sobre escribir novelas "Escribe lo que te ha pasado, sin quitarle ni ponerle nada…escúpelo todo como si al ponerlo en un papel pudieras al fin entenderlo". Tal vez sea un misántropo que no logra romper los estereotipos de género: las mujeres son traidoras, los hombres son ojetes.
Que onda, he leído con detenimiento tu blog, me agrada mucho. Espero andar por aquí mas seguido.
Un saludo Andrés.
Debo confesarte que admiro tu velocidad en el proceso de la lectura de los títulos de Jorge Volpi. Yo solo he leido «La imaginación y el poder…» y coincido en tu apreciación de que una lectura te va llevando a otra. Leer a Carlos Monsivais en los setenta es leer a un autor contra el sistema -ya sé que ese término es apropiado para esa época, pero mi intención es reforzar tu comentario al respecto; el tiempo modificó al personaje…-
En cuanto a Volpi, debo confesarte que me ganó el prejuicio. Separar al autor y su obra de sus declaraciones o expresiones públicas como cualquier persona que manifiesta sus preferencias políticas no es algo que procese yo muy rápidamente. Pero en fin, es un defecto estrictamente personal que con un poco de «se me resbala», lo puedo superar.
Por lo pronto está cañón alcanzar tu velocidad, pero tu síntesis de otros libros de Jorge Volpi, de verdad, animan a la lectura. Aunque lo de los ojetes y las traidoras me causo risa, no deja de ser contundente. Ni hablar, me propongo leerlos todos. Te reitero mi saludo.
Me gusto mucho tu opinión sobre Jorge Volpi, empezaré a leer su trilogía muy pronto, sólo tengo la duda, se puede comenzar a leer cualquier libro o es preferible leerlos en orden cronológico? saludos!
Volpi, misoginisimo!!!! Dos libros empezé y sin llegar a la mitad los tiré al bote de basura por miedo a que mis hijos los fueran a encontrar en mis libreros. Y no solo misogino, cursisimo. Andrés, no pierdas tu tiempo con Volpi. Mejor aventurate en Houellbeck; misantropo de categroría.
Te aseguro que no es misógino…para nada….jajajja buena lectura de su obra