¡Viva Las Rorty!

Rorty
Rorty ha muerto. En los últimos años he abandonado mucho de mi vida personal (casi todo) con tal de dedicarme tiempo completo a mi trabajo. Una de las cosas que más me arrepiento que dejé de hacer es ir a ver a Rorty cuando vino a México el año pasado. Durante días pensé que lo haría, sin embargo la campaña de Patricia era absolutamente absorbente. Me acuerdo de ver a Jesús Robles en un evento de campaña y que me dijera "¿qué haces aquí, creí que habías ido a ver a Rorty?" (espero que Nancy Fraser no se muera pronto, porque también no la fui a ver ahora que vino a México por cuestiones de trabajo).

Rorty se murió el viernes, y ningún periódico mexicano lo ha reportado. Me dio gusto ver la nota hoy en el blog de Jesús Silva-Herzog,

Richard Rorty ha muerto. Manuel Cruz lo recuerda en El país.

Si la mejor posición intelectual es aquella que es atacada con el
mismo vigor por la izquierda y la derecha, estoy en buen lugar, decía
en el más autobiográfico de sus ensayos, "Trotsky y las orquídeas
salvajes". El título alude a su primera ambición intelectual:
reconciliar el socialismo libertario con las orquídeas de las montañas
de New Jersey. Capturar en una mano la realidad y la justicia. Durante
años estuvo involucrado en ese proyecto platónico. Lo abandonó para
adoptar la contingencia y la ironía. Poco sentido le encuentraba Rorty
a la búsqueda de una Teoría que alojara explicaciones y justificaciones
de todo. Dibujó la silueta del ironista liberal. Era un liberal que no
defendía una vida sin miedo y sin crueldad por doctrina sino por
empatía. Aceptando el carácter azaroso de sus deseos, se percataba de
los infortunados azares de otros. En mi utopía, escribió, la
solidaridad humana es el ideal que debe alcanzarse a través de la
imaginación. No es la investigación sino la capacidad imaginativa lo
que nos permite percatarnos del sufrimiento de otros.

http://blogjesussilvaherzogm.typepad.com/el_blog_de_jess_silva_her/2007/06/richard_rorty_1.html

Lo cual hizo que se me ocurriera poner el siguiente comentario:

Efectivamente un Rorty (1) era el que describía él mismo en "Trotsky
y la Orquídeas Salvajes", como un socialista desilusionado convertido a
un pragmático que cree en un sentido injustificable de esperanza.

Otro Rorty (2) era el filósofo analítico convertido en filosofo
posmoderno. El que en la "Filosofía y el Espejo de la Naturaleza"
optaba claramente por el empiricismo radical estilo William James,
frente al racionalismo Kantiano.

Otro Rorty (3) era el liberal tan criticado por la izquierda por no
ser un ferviente crítico de lo que el mismo llamaba el "Liberalismo,
burgués, posmoderno". Ese mismo liberal que era criticado por la
derecha al decir cosas como "cuidemos a la libertad, y la verdad se
cuidará sola".

Otro Rorty (4) era el comunitarista democrático. Aquél que
recuperaba a Walt Whitman y a John Dewey para entender a Estados Unidos
como la invención nacional de una comunidad que le daba prioridad a la
democracia. El mismo comunitarista que soñaba que en algún momento
todas y todos los habitantes del mundo nos podríamos entender como
parte de la misma comunidad. Es decir, para Rorty, la democracia
liberal había resultado en un buen experimento comunitario.

Otro Rorty (5) era el que no veía asideros morales para justificar
el mundo, sino un lenguaje que tomara en cuenta el sufrimiento del
otro. Un Rorty que se atrevía a decir que si la policía secreta entraba
a su casa a matarlo el no tendría nada que decirles para detenerlos, no
tendría argumento alguno excepto decir "por favor no me mates, imagina
que fueras tú". Los policías secretos empáticos serían aquellos que
hubieran leído a Orwell, a Proust y a Nabokov.

Otro Rorty (6) era el activista de izquierdas. El que creía que
había que enfrentar a "los jefes, las oligarquías, las corporaciones".
El que criticaba a la izquierda cultural por perderse en la crítica
permanente, y recordaba a la izquierda-libertaria que enfrentaba al
poder. Para Rorty la nueva izquierda, la cultural, tenía más errores
que aciertos, sin embargo entre sus aciertos estaba el hacer visible lo
invisible, la desigualdad entre mujeres y hombres, entre homosexuales y
heterosexuales. Y la vieja izquierda, había caído en un largo sueño
producto de una mezcla entre el determinismo económico del marxismo, y
el empantanamiento de la política sindical. Rorty lo que quería era una
"Nueva Vieja Izquierda", una que enfrentara con la misma fuerza la
avaricia y la humillación.

Otro Rorty (7) uno muy poco conocido, es aquel que si hubiera nacido
en un país en desarrollo hubiera sido un radical. Aquél que se veía
reflejado en la tradición radical estadounidense y que por tanto se
podía identificar y entender con Cornelius Castoriadis y con Roberto
Mangabeira Unger. Un Roty que daba a entender que si hubiera sido
Brasileño o Griego estaría más de acuerdo con ellos y menos consigo
mismo. Pues, "la esperanza está en la imaginación del tercer mundo".

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Publicado en: General