Debo confesar que en relación con el tema del espacio público aprendí una lección. En mi periodo anterior (95-97) pregunté a los expertos, "¿Cuánto vale arreglar las vías?" me respondieron: "trescientos millones de dólares". Pregunté también "¿Cuánto vale arreglar los andenes y los separadores?" Volvieron a responderme: "trescientos millones de dólares". Entonces dije, "toca arreglar primero las calles y dejar para luego los andenes" ya que me parecía que comenzar por estas últimas sería algo suntuario. De Peñalosa aprendí, que hay razón para hacer exactamente lo contrario.
Antanas Mockus, ex-alcalde de Bogotá.