El oportunismo tiene que ser una de las marcas centrales de la política hoy. Sin embargo con todo y lo terrible que es dilucidar ese oportunismo, a veces de manera inesperada, vale la pena hacer una distinción entre las consecuencias de unos oportunismos y otros. Algunos dirán que el oportunismo es por definición conservador, sin embargo, tengo alguna esperanza en que por ahí anden sueltos oportunistas que su sentido de oportunidad esté relacionado a algo más que escalar o sobrevivir en el contexto existente. Recientemente tuve una conversación que me hizo pensar en esto. En particular en algo así como el oportunismo conservador, o por lo como lo vi recientemente en una de sus formas más burdas: la del oportunista ideológico conservador.
Este tipo de oportunista lo que hace es usar los argumentos ideológicos de diferentes doctrinas conservadoras para defender el status quo, sea cual sea. A veces puede ser medio nacionalista revolucionario (priísmo cultura más bienl) si es necesario, a veces puede ser un neoliberal estridente, y a veces puede ser un conservador clásico.
Este conservador cuando se le enfrenta con alguna objeción a al condición de la política mexicana contesta:
1) Lo que pasa es que así es la política en México. Tienes que entender que no se puede enfrentar con al ingenuidad de copiar cosas de otros países. La política en México está hecha por mexicanos, y los mexianos somos medio transas, flojos, e ignorantes. Querer que la democracia mexicana sea como la de otros países, es vivir en una ilusión. Si la política es como es, habrá buenas razones para que así sea.
2) No, no, no. La democracia en México está bien. Lo importante simplemente es que se cumpla el procedimiento. No importa si la gente está satisfecha o no, si siente que hay resultados concretos o cambios en sus vidas. Lo importante es que la democracia es simplemente un procedimiento de elección de dirigentes y gobiernos. Pedirle más que eso a la democracia es una ilusión que no tiene nada que ver con la naturaleza humana, y que se basa en la fantasí de la voluntad general.
3) Mira, lo que tienes que entender es que hay tradiciones y que estas se tienen que respetar. Negar o combatir estas tradiciones sólo provoca caos y anarquía. Ve lo que hacen esos guerrilleros, ve lo que hacen los "ultras" que andan en las calles, los gritones que sólo se quejan. No contribuyen en nada, y sólo cooperan a la desestabilisación. Lo que necesitamos más bien es arraigar nuestras tradiciones, comos se hace en otros países, donde reconocen con calma el valor de su pasado.
Lo mejor de todo es que estos tres tipos de argumentos no son consistentes entre unos y otros. El cinismo cultural, el neoliberalismo política, y el conservadurismo clásico normalmente son enemigos entre ellos. Pero, para el oportunista conservador, lo importante es la defensa del status quo sea cual sea. Al justificar la condición actual, se justifica permanentemente a sí mismo sin importar lo que haga.