Lo que no podemos resistir
Lo que no podemos resistir es el paso del tiempo en sí. Se puede
intentar con las expresiones externas de la personalidad que
caracterizan a ciertos grupos de edad. Te puedes vestir igual toda la
vida, puedes usar siempre el mismo vocabulario, puedes siempre escuchar
la misma música. Te puedes inyectar botox, restirar, liposuccionar.
Puedes tomar viagra, hacer dietas, y ejercicio. Pero en sí el paso del
tiempo sigue marcando cada segundo de tu existencia. La experiencia que
vives cada día no la puedes dejar de vivir. Puedes intentar meterte en
una burbuja aislada, pero aún ahí la experiencia de tus propios
pensamientos te hace cambiar. La experiencia y como la vamos
entendiendo es lo que te marca en serio, es lo que no se puede resistir de
ninguna manera. Tan sólo piensen en como tod@s quedam@s marcad@s cuando
nos rompen el corazón la primera vez. Cómo intentamos olvidarlo y
ponerlo atrás. Cómo efectivamente lo logramos y lo ponemos atrás. Pero
la experiencia ahí se queda. Y cualquier relación emocional que un@
tiene, evalúa con mayor cuidado si quiere o no arriesgarse a que rompan
la madre otra vez (aunque nunca se la romperan igual). Ese cálculo que
puede ser de un microsegundo, sucede aunque no queramos, aunque
queramos que todo sea como la primera vez (la excepción a esto son las
personas como la descrita por Oliver Sacks, que tienen algún problema
neurológico y por tanto su memoria es de 2 segundos. Esta personas
incluso se pregunta si está vivo. Se puede leer la historia aquí). Para darnos bríos, podemos intentar vivir la vida como si fuera el último día, pero nunca como si fuera el primero.