Tengo más que decir. En las últimas semanas he estado dejando botado este querido blog. Como creo en la virtud práctica de la reflexión implícita en la escritura, regreso a él. Sin embargo, mi vida ha cambiado, y así he de asumirlo. Tengo más que decir, sobre lo que leo y sobre más cosas. Leo por los menos 200 páginas al día, y las experiencias mi vida cotidiana han cambiado. Tengo más que decir, y por eso no me quedaré callado.
Gracias Andrés. Ya te extrañábamos.