Con este fin, la que fuera presidenta del extinto Partido México Posible y hoy abanderada del Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina (PASC), Patricia Mercado, ofrece a las mujeres, de llegar a Los Pinos, desarrollar políticas para romper las "paredes de cristal en que aún están encerradas las mujeres pero que nadie ve", en referencia a las limitaciones laborales y sociales que aún enfrentan, en un entorno de supuesta igualdad. "Las mujeres ya están en todos lados pero están en nichos, no pueden entrar en todas las actividades productivas, hay techos invisibles, pues su ascenso dentro del trabajo tiene un tope, aunque parezca que se les da oportunidades, son limitadas", asegura. En este contexto, Mercado subraya la necesidad de aplicar la recomendación de la Organización Internacional del Trabajo sobre los ejercicios de valoración comparable en las empresas, dado que, cuando una mujer accede a una profesión, ésta se desvaloriza en términos salariales; "como en los telares, donde hasta que se volvieron electrónicas las máquinas y no requerían una fuerza enorme para ser operadas, fueron ocupadas por mujeres, pero les siguieron pagando como costureras, mientras que el hombre ascendió a ingeniero textil". Su plataforma política incluye, en materia de género: la promoción de la píldora del día siguiente, la despenalización del aborto, regularizar la capacidad de las mujeres para ser dueñas de tierras en el campo; flexibilizar los requisitos para otorgarles financiamiento para proyectos productivos y hacer compatibles los horarios de escuela y trabajo, a fin de que las mujeres no deban tomar la disyuntiva entre familia y trabajo. Pero el reto mayor, en opinión de la candidata del PASC, es resolver la ruptura que generó la liberación de las mujeres en una sociedad que aún no sabe cómo hacer este nuevo tránsito. Patricia afirma que la violencia contra las mujeres ha crecido porque no se aceptan sus nuevos roles, y pone como ejemplo los asesinatos en Ciudad Juárez, reflejo del rechazo al trabajo femenino y su autosuficiencia. "Todos añoran el viejo tiempo en que las mujeres estaban en la casa. Hay una ruptura muy fuerte, hay muchos hombres viviendo solos y esto a veces genera rencores hacia las mujeres". Pese a ello, está segura de sus posibilidades de ganar la elección, confiando, precisamente y sobre todo, en la participación de las mujeres, que la lleven a ser la primera presidenta de México y la quinta de Hispanoamérica por elección popular. |