Un argumento dice:
Slim es un mexicano propietario de un conjunto de empresas, sobre todo mexicanas. Invirtió en México en un mal momento, cuando nadie quería invertir. Tomo riesgos, cuando otros no los quisieron tomar.
Esto ha permitido la construcción de empresas en México que forman a sus cuadros como emprendedores y corredores de riesgo, mientras que las empresas extranjeras tan sólo administran sucursales burocráticas que prefieren mercados estáticos a innovadores.
Y se me ocurre…
Claro que tomó riesgos, sabía que sus negocios serían buenos negocios porque de una manera u otra (sospechosa en muchos casos) conseguía ayuda del Estado que nadie más conseguía. Entre otras cosas esto ha incrementado la desigualdad, y por tanto ha incrementado la debilidad del Estado.
Las empresas de Slim podrán tener un círculo de influencia tan grande para el desarrollo económico, que su campo de influencia incluye a los tomadores de decisiones del Estado Mexicano, lo que los imposibilita a planear en nombre de intereses públicos. Por lo tanto, mientras no haya un shock que saque al estado de su espacio de influencia Slim, no entiendo como se romperá ese círculo vicioso.