00:00 Las empresas tabacaleras elaboraron en 2001 un documento de autorregulación internacional con disposiciones que fueron luego adoptadas por la Secretaría de Salud (Ssa) como medidas propias "de firmeza" para combatir las enfermedades del tabaquismo. Quedaron plasmadas en el convenio firmado en 2004 por esa dependencia y la industria del tabaco, que ha sido señalado por organismos no gubernamentales como violatorio del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el Control del Tabaco. El convenio, defendido ayer por la Ssa, retoma sustancialmente las normas de esa industria en cuanto a la prohibición de venta a menores, publicidad comercial y las advertencias de los riesgos para la salud, de acuerdo con un documento obtenido por EL UNIVERSAL. La Ssa expuso que su actuación ha sido "congruente" con el Convenio Marco, sobre todo en lo relacionado con protección a la salud. El diputado panista Miguel Ángel Toscano Velasco, quien ha denunciado que las tabacaleras han sobornado a legisladores para evitar la aprobación de mayores gravámenes, afirmó que la OMS "ha sido infiltrada" por las cigarreras y dijo que si se aumentaran los impuestos de 110 a 200 por ciento se estarían aportando a la salud unos 8 mil millones de pesos, el doble de lo que ahora recibe el Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos, constituido con la aportación de un peso por cajetilla vendida de cigarrillos. Abogados consultados aseguraron que es necesario evaluar si mantener un convenio en el que las empresas voluntariamente entregan un porcentaje de sus ingresos al gobierno es mejor que aumentarles los impuestos. La empresa Philip Morris negó que haya extendido invitaciones de viajes a funcionarios públicos, ni que haya autorizado a terceros para ese propósito. (Con información de Alejandro Torres) |