Rousseau en Oaxaca

Después de recibir severas críticas en este espacio por mi falta de conocimiento por el tema de Oaxaca decidí hacer lo mismo que hago con casi todo: me fui a meter a Oaxaca para intentar conocer un poco mejor el problema.

Ayer estuve en la marcha a la que convocó la APPO en la ciudad de Oaxaca para exigir la renuncia de Ulíses Ruíz y la liberación de los presos vínculados al caso. Muchos podrán objetar mis opiniones y conclusiones, pero por lo menos ahora no las podrán descalificar por falta de conocimiento.

Estando allá, me fue inevitable pensar en la legitimidad que se le otorga a dos conceptos usados y sobreusados por Rousseau: el buen salvaje y  el asambleísmo. Sin embargo estos dos conceptos en la versión nacional de los hechos estuvieron condimentados de otros más comunes y perseverantes: el oportunismo y la mano dura.

El buen salvaje

El buen salvaje es aquel que no ha sido corrompido por la vida en sociedad. La sociedad es por definición corrupta y carente de virtud, por lo tanto la figura del buen salvaje es la imágen el ser humano en su estado natural, en un estado de inocencia reminiscente a los días previos a la expulsión del paraíso a causa del pecado. En México el concepto del buen salvaje siempre ha tenido reconocimiento como una figura previa a la corrupción occidental implícita en la conquista española. Es decir, para nuestra cultura nacionalista revolucionaria no hay mayor reivindicación que la del indígena inocente de los pecados de la sociedad moderna. Sin embargo parece ser que esa imágen se ha desgastado y que las y los políticos de izquierdas y de derechas han logrado corromper hasta a los más inocentes de los inocentes (pocos ven, hoy en día, en el Sub y sus sublevados la inocencia perdida). No obstante el  buen salvaje no ha sido expurgado, y por el contrario hay indicios de que regrese con venganza generacional. Para muchos en nuestro país no ha quedado más opción que pensar que lo único inocente son las y los niños, los únicos que no han sido corrompidos por nuestra sociedad que se hunde en la mierda. Cuando no se puede confiar en la racionalidad de los oportunistas confiemos en la irracionalidad de los "inocentes".

En la marcha de la APPO me llamó la atención ver a varios niños incitando las consignas: "va a caer, va a caer, Ulíses va a caer" gritaba una niña de unos 8 años desde un camellón, a lo cual todos los que pasaban empezaban a corear la consgina. Si la niña cambiaba a su consigna favorita "los niños conscientes ni se doblan ni se venden", el coro rápidamente cambiaba de consigna para ir a la par con la voz ya ronca de la niña. Más adelanta en la marcha iba un niño de entre 8 y 10 años que también organizaba las consignas y cuando había un silencio, su mamá la gritaba "mihijito échate otra". El caso sin duda más notado es el de los grafiteros. La mayoría de ellos no pasan de 15 años y se han dado la tarea de redecorar toda Oaxaca con consignas en contra del gobernador y en apoyo a la APPO. Corren a toda prisa unos segundos antes de la marcha, y preparan el escenario para aquellos que están por pasar. No faltaba el señor que le decía a un grafitero, "pintate otra más cabrona, algo así como ‘la PFP le pone a Ulíses y a Calderón’".  Es decir, crece la confianza en los niños pues son ellos los que actúan con sinceridad y honestidad, no han sido corrompidos por la sociedad que apoya al gobernador priísta. Su protesta es espontánea, preracional, natural. Es inevitable recordar a los niños del Khamer Rouge en Cambodia dando las ordenes para limpiar el paso para la nueva sociedad que tenía por orígen el asesinato masivo.

El asambleísmo

El asambleísmo siempre suena muy bien. Y digo suena porque casi nunca es como suena. La imágen es la de la comunidad entera decidiendo libre y democráticamente en condiciones de igualdad todas las decisiones "la APPO somos todos". Sin embargo, como en casi todos lados la igualdad es una mera formalidad y hay unos más iguales que otros. Hay dirigentes y cúpulas con más poder, y participantes promedio con menos poder. El asambleísmo suele tener pretensiones deliberativas, pero termina casi siempre en hechos agregacionistas. Con los votos (y gritos) mayoritarios se aplasta la dicidencia y la deliberación. Ayer después de la marcha cuando se formó un "Foro" uno de los oradores decían "no debemos escuchar las voces que dicen que tenemos que ir contra Calderón y contra el "Presidente Legítimo", el "Presidente Legítimo" si está de nuestro lado…Obrador, Obrador, Obrador!". Hasta el EZLN ha reconocido que el asambleísmo más daño hace que beneficio (una buena autocrítica en el comunicado: "L@s peatones de la historia"). Por lo tanto decir que la APPO representa a tod@s los pueblos (y pobladores de Oaxaca) no sólo es pretencisos sino cercano a lo imbécil. Sin embargo hay que reconocer que lo que mueve a tanta gente en torno a la APPO es algo a lo que sí reconcen con mayor legitimidad representativa que el gobierno de Ruíz. Es decir, la APPO sí representa a quienes se dicen representados por la APPO, y resulta que estos son muchos. Son tantos los que ven la legitimidad  en una organización diferente a la legalamente establecida que es evidente que el gobierno de Oaxaca algo ha hecho mal desde hace mucho tiempo, y lo sigue haciendo mal. Asesinatos por integrantes del Estado a manifestantes e inconformes me parecen buenas razones para no considerarlo legítimo.

El oportunismo

El oportunismo está en todos lados. Flavio Sosa es un oportunista que identificó tempranamente un nicho de mercado para sus negocios que ha resultado muy redituable (fue integrante de la COCEI organización que se unió al PRONASOL velozmente a finales de los ochenta, después consejero político del PRD, después apoyó al PAN en las elecciones del 2000, en 2003 se trató de apoderar de la dirigencia estatal de México Posible, participó financiado por Murat en las elecciones estatales apoyando a Héctor Sánchez, fue Consejero político de Alternativa donde apoyó la candidatura de SIMI). Sin embago durante todos los meses de movilización y ahora en la cárcel Sosa se la ha rifado con el resto de los integrantes de la APPO. Más grave es el oportunismo del PRD. Ayer en la marcha estaban prominentemente Guadalupe Acosta Naranjo y Leonel Cota, Secretario General y Presidente, del PRD respectivamente. Cuando fue el "Foro" ellos estaban en el centro del templete con actitud de invitados, y mientras los integrantes de la APPO hablaban ellos pidieron que se apuraran que porque no tenían mucho tiempo. Cuando un grupo de los manifestantes empezó a gritar "El pueblo de Oaxaca no tiene partido", el maestro de ceremonia los cayó y pidó respeto al tiempo de las "personalidades" presentes. Una lástima que estas "personalidades" no hayan tenido tiempo para exigir la renuncia de Ulises Ruíz hace 5 meses.

La mano dura

La mano dura está en Oaxaca. El Zócalo está ocupado por la PFP, las calles aledañas son ocupadas por tanquetas con mangueras de agua, y de vez en vez (dependiendo de las movilizaciones de la APPO) hay barricadas metálicas en los accesos al Zócalo. Si uno pasea por la plaza puede ver los campamentos que ocupan casi todas las jardineras con casas de campaña de los policías, policías cada 5 metros hablando por celular, escuchando música y ligando con guapas oaxaqueñas. Policías con pocas armas de fuego (aunque si las hay), muchos escudos, mucho gas lacrimógeno, muchas macanas. Más grave aún mano dura hay de los funcionarios del municipio que no dejan a los vendedores ambulantes, que no han vendido nada en meses, estén en la plaza (en serio ambulantes no digo puestos establecidos). Los funcionarios son groseros, agresivos y hasta violentos con pequeñas familias indígenas que necesitan vender para comer. El Leviathan sólo es Leviathan con los débiles, con los fuertes no es nada.

En el Zócalo y en general en Oaxaca pasean muy poco turistas. El sábado y domingo pasean sobre todo oaxaqueños, pero lo que más noté fue que habían bastantes oaxqueños de clase alta en los restaurantes del centro. Esto por si solo no significa nada, pero en las condiciones de la ciudad, da la senasación que estaban celabrando. Se paraban de una mesa a otra para saludarse y comentar "que bien que está la PFP". El Zócalo podía volver a ser un lugar de bien ya que a los mugrosos los saca la mano dura. Recordé, una vez más y prometo dejar de hacerlo palabras de José Ahumada en referencia a la actitud del PAN y de Calderón el 1 de diciembre era "les gané, y ahora que les gané me cago en ustedes".

Espero que pronto renuncie Ulises Ruíz el PAN y el PRD se pongan de acuerdo para removerlo. Oaxaca no aguanta más. Espero que Oaxaca dispare reformas institucionales para democratizar nuestra democracia. Espero que los meseros, vendedores ambulantes y otras personas que viven día a día del turismo no sigan, como siempre perdiendo. Espero que Oaxaca esté mejor. Espero que los que no viven del turismo pero que también siempre pierden, dejen de perder. Espero que los oligarcas locales dejen de serlo. Espero que Oaxaca sea un día se un ejemplo a seguir. En este momento tengo mi esperanza depositada en la incertidumbre que se vive en Oaxaca.

p.d. por favor, tod@s aquell@s que puedan vayan a Oaxaca y gasten mucho dinero, algo le llegará a l@s más pobres.

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Publicado en: General

5 comentarios en “Rousseau en Oaxaca

  1. Sobre los niños revolucionarios (escalofríos, si recordamos tantos países donde los niños son carne de cañón) recordé un pasaje en un libro que te recomiendo muchísimo «Autobiografía Precoz» de Evgueny Evstushenko. El capítulo que me recordó es donde narra los funerales de Stalin y crudamente la tragedia en la que se ve envuelta la masa por no pensar «en masa».

  2. Tocayo:
    Yo fui la que te critique por la simpleza de tus opiniones con respecto a Oaxaca. Aunque hay un par de cosas con las que sigo sin estar de acuerdo (empezando por aquello de que estar fisicamente en el lugar te permite entenderlo –no me alcanzan las palabras para platicarte de los muchos corresponsales, nacionales y extranjeros, que he visto pasarse semanas aca y no entender ni madre), respeto mucho tu arrojo y tu voluntad de entender. Es muy diferente el cuadro que pintas en este post que en aquel otro que ponias cinco o seis puntitos sin ton ni son (hombre, pasar del puntillismo al impresionismo en un par de semanas no es un merito menor).
    Felicidades.
    A.D.

  3. La perspectiva es comun, la vivencia y el conocimiento de causa es de vida, aun cuando existen bemoles en el movimiento magisterial, como fenómeno gremial o movimiento gremial, no se puede dejar de lado la realidad dual de los «pueblos pobres» que aún tengan baja cultura son aquellos que manejan dolares, son duros y matan por el simple gusto, la «sociedad culta y moderna» busca eufumismos para estas innegables constantes del hombre. Creo que como oaxaqueño no me atrevería a aseverar y enjuiciar, por una simple marcha, cuando esto es desde inicios de los 80’s.

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