Si un día estás a punto de entrar a una casilla a votar, o si eres diputad@ y vas a cantar tu voto, o si eres magistrado y vas a decir lo que piensas, y tienes atrás a unos tipos persiguiéndote así, resulta que en nuestro país, eso no es considerado violencia que ejerza presión sobre el voto. No queda claro si se necesita que haya un bat de por medio o una pistola.

La gente de la «nueva porquería» –como les acuñó atinadamente mi amigo Pablo Narváez– nos dijo aquí en Ensenada, tras ver lo acontecido en la Asamblea Estatal de Baja California y del D.F.: «eso no es nada; nosotros en las asambleas del Sindicato del IMSS hasta golpes y heridos veíamos»–entiéndase que de ahí venían algunos, incluyendo a la autoimpuesta «dirigente estatal», Beatriz Ávalos–. Yo creo que están esperando que hay muertos. Nomás falta que digan que si se mueren es por su propia culpa.
«Al diablo con sus intituciones», dicho por Andrés Manuel López Obrador y manipulado al extremo por la maquinaria mediática y sus «intelectuales» empieza a tener sentido cuando lo llevamos al terreno de la experiencia propia. Todos nos hemos enfrentado a un Ministerio Público que sólo cobra un sueldo y consigna o no dependiendo del poder adquisitivo del denunciante. Es exactamente lo que está pasando con el TEDF y el TRIFE…Aunque yo vea que el legislador o un columnista escribe «blanco», nunca faltará la incertidumbre que nos brinda amorosamente este país y siempre encontraremos a alguien dispuesto a venderse por lo que sea y dira contra todo y con todo; señores es «negro».
Por eso el terreno desnivelado que han hecho todos los que se benefician de las «instituciones» está propicio para caudillos del tipo AMLO, que saben del lodazal y no les importa salpicarse más. AMLO, Begné, los jueces del tribunal que me quieran decir, están más allá de Dios y del Diablo…sus hechos son los que les valen. Se consideran perdedores o ganadores según los recursos públicos o privados que puedan joder.
No, Andrés… es que si exageran. No mamen. O sea: malo que les mandaran unos ninjas o un grupo de zombiez. No sean tan nenitas.