Sin duda el PRI coahuilense tendrá meritos propios para regresar al estado a 1963. Sin embargo darles el crédito de su victoria es darle demasiado a crédito a su voluntarismo, y restarle crédito a la pendejéz de los otros.
Es muy sencilla la pregunta ¿cómo diablos pretendía sacar el PRD votos si no tiene ningun cargo local y no tiene estructura? Pero más grave aún ¿cómo diablos pretendía sacara votos el PAN si sí tiene cargos locales pero no tiene estructura política? Es decir, ¿cómo diablos pretendían competir contra el aparato gubernamental, si no podían competir en medios de comunicación?
Esto no se me ocurre a mi, sino a Jose Adolfo Ibinarriaga en su reflexión sobre la elección de Nayarit, que fue la primera elección con las nuevas reglas electorales. La idea se resume así "el que tiene la plaza la mantiene".
Primeros apuntes sobre las elecciones en Nayarit
Sin embargo no creo que todo esto sea malo. Tal vez lo que veremos sean nuevas y diversas formas de hacer campañas. Nos tendremos que poner creativos, y reconstruir el concepto de militancia política. Tal vez resulta una buena manera para la gente salga de sus casas y se lance a las calles. Tal vez eso puede pasar, pero tal vez para llegar ahí, tendremos que pasar el trago amargo de victorias conservadoras. (creo que esto ya lo había escrito antes, pero no sé cuando, no lo encuentro…)