The machine
What is distinctive about the machine, however, is no so much its control as the nature of the organizational cement that makes such control feasible. The machine is not the disciplined, ideological party held together by class ties and common programs that arose in continental Europe. Neither is it typically a charismatic party, depending on a belief in the almost superhuman qualities of its leader to insure internal cohesion. The machine is rather a non-ideological organization interested less in political principle than in securing and holding office for its leaders and distributing income to those who run it and work for it. It relies on what it accomplishes in concrete ways for its supporters, not on what it stands for. A machine may in fact be likened to a business in which all members are stockholders and dividends are paid in accordance with what has been invested.
James C. Scott (1969)
La máquina
Lo que es distintivo de la máquina, no es tanto su control, sino la naturaleza del cemento que hace que dicho control se posible. La máquina no es el partido ideológico, disciplinado con vínculos de clase y programa común que surgió en Europa continental. Tampoco es el típico partido carismático, que depende de la creencia en las cualidades casi sobrehumanas de su líder para garantizar la cohesión interna. La máquina es más bien una organización no ideológica interesada menos en principios políticos que en asegurar y mantener puestos para sus líderes y distribuir el ingreso a quienes la mantienen y trabajan para ella. Depende de lo que logra de manera concreta para quienes la apoyan, y no por lo que representa. Una máquina de hecho es parecida a un negocio en el que todos los integrantes son accionistas y los dividendos se pagan de acuerdo a lo que se invirtió.
James C. Scott (1969)
Esta es la máquina de los partidos de siempre: las cúpulas de poder, las redes familiares, las grandes corporaciones y banqueros… ahora exportada e incrustada en una pequeña cúpula de los neomayoriteros aliados con los primeros. Contra un sistema vertical y poderoso como este, sólo la cohesión de un enjambre horizontal de los ciudadan@s. Si no, cambiamos una cúpula por otra. Avante.