Hoy, tras enviar al periódico mi artículo de mañana, me acordé que hace unos meses escribí esto para la revista Plataforma DF.
Tu te estacionas, yo me estaciono, nosotros nos estacionamos. Una vez escuché decir al ex-alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, “No existe el derecho humano al estacionamiento”. Suena raro, es difícil imaginar que existiera. Sin embargo, los conductores exigimos esos espacios a estacionarnos como si de un derecho tratara y la gran mayoría de nuestros gobiernos, atienden esa demanda con un entusiasmo que no le suelen dedicar al derecho a la salud o al derecho a la educación.
Quienes cotidianamente usan un coche para ir al trabajo, la universidad o restaurantes, tienen como una de sus preocupaciones centrales el tiempo que tardarán en estacionarse. Pocas cosas tan irritantes como estar dando vueltas y vueltas para encontrar espacio de estacionamiento. Por eso, entre más fácil y/o barato sea estacionarse es más probable que vayamos en automóvil a ese lugar. En cambio, si fuera particularmente alto el costo en términos de precio o tiempo, pensaríamos dos veces antes de llevar un coche. Pero más grave aún, si sabemos que hay un estacionamiento gratis garantizado, entonces no hay duda que lo mejor será ir en coche.
La mayor parte de nuestra ciudad, usa las calles como estacionamiento gratuito. El GDF calcula que alrededor de 30% del espacio en las calles lo ocupan coches estacionados. Al mismo tiempo el reglamento de construcción le exige a los constructores proveer, dependiendo del uso, un número mínimo de espacios de estacionamiento. Por ejemplo en las discotecas , se tiene que proveer un espacio por cada 7.5 metros cuadrados de construcción. El problema es que entre más espacios de estacionamiento haya, y más baratos sean, probablemente hayan más personas viajando en coche privado que en otro medio de transporte. Más estacionamientos, más coches, más tráfico. En lo que sólo puede ser descrito como una contradicción, el GDF promueve el uso de transporte sustentable, pero al mismo tiempo construye nuevas vías, sostiene el uso gratuito de espacios de estacionamiento sobre la calle, y exige la construcción de más estacionamientos privados. Les parece importar poco, que el transporte público no será sustentable mientras muchas personas por costo o comodidad prefieran usar sus coches.