Las perversas virtudes de Juanito

Juanito  El día de hoy no es fácil evitar los lugares comunes sobre cómo llegó Rafael Acosta "Juanito" a ser Delegado en Iztapalapa y lo que ello implica. Por un lado están quienes odian tanto a López Obrador que disfrutan cada instante de aquello que le sale mal. Celebran, que Juanito se quede de Delegado como si el tiro por la culata sólo tuviera consecuencias sobre AMLO y nadie más. El problema de este argumento,es que se nutre de lo mismo que el lopezobradorismo más dogmático: ambos lados están convencidos de que lo más importante es AMLO.

Otra posición es una menos anti-lopezobradorista, pero cita regularmente ese fatídico mitin en el que a López Obrador se le olvidó el nombre de Juanito cuando lo hizo comprometerse a dejar el cargo a Clara Brugada. Dicen que es la evidencia de que López Obrador no es un demócrata pues obligó a Juanito al compromiso, echándole a la masa encima. Ser un demócrata concluyen, es que Juanito se quede pues el es el que resultó electo en la urnas, no en las plazas lopezobradoristas.

La primera posición no tiene remedio. Hoy en día quien superantilopezobradorista lo seguirá siendo no importa qué. Pero no estaría mal que no perdieran de vista que en todo el drama de Iztapalapa hay más consecuencias, y se afectarán más vidas que sólo la de AMLO.

La segunda, simplemente es inconsistente. A mcuh@s puede no gustarles el acuerdo político que implicó hacer campaña con Juanito para que después quede Brugada. Pero la gente es exactamente por lo que votó. Nadie hubiera votado por Juanito simplemente por ser Juanito, los votos los obtuvo porque AMLO hizo una intensa campaña de plaza en plaza explicando el horroroso fallo del tribunal contra Brugada, las razones del fallo, el mecanismo para que Brugada gobierne, y al final el voto por Juanito. Es decir, quien está defraudando al electorado iztapalapense no hay duda que es Juanito.

Por último hay dos perversas virtudes que me gustan de todo el asunto.

1) Las declaraciones de Juanito diciendo que el sólo aceptaba renunciar si le garantizaban que él pudiera designar a los personas en 50% de los cargos de la Delegación

2) La derrota brutal en la delegación de Nueva Izquierda (los chuchos) encabezados ahí por René Arce. 

La primera me gusta porque lo que reveló e hizo público Juanito no sólo fue su concepción particular del poder, el gobierno, y la política, sino porque dicharachero como es hizo público lo que se hace en todos los cargos públicos del país, el repartidero del cual es de mal gusto hablaren voz alta. Es decir, creo que la falta de "sensibilidad" política de Juanito transparenta algo que los sensibles saben que si transparentan pierden.

La segunda me gusta, porque contrario a lo que se dice frecuentemente, los chuchos no son "la versión razonable" del PRD. Simplemente son una corriente más que cómo casi todas las corrientes perredistas viven del clientelismo. En particular el clientelismo de los chuchos en Iztapalapa es de los más terribles pues es un clientelismo basado en la distribución de agua. "Si no me apoyas te quito el agua". Es decir los chuchos simplemente tienen un discurso diferente a los bejaranos, pero en la práctica poco los distingue.

Si alguien tiene duda sobre el clientelismo del chuchismo en Iztapalapa puede leer este texto de TIna Hilgers sobre la naturaleza del clientelismo en la Ciudadad de México. 

Me quedo con la muy leve esperanza (pues parece que Juanito está siendo cooptado por los chuchos) de que el fin del chuchismo en Iztapalapa por lo menos desestabilice la estructura clientelar actual, y abra la oportunidad para que las cosas sean diferentes (aunque sea un poquito).


4 comentarios en “Las perversas virtudes de Juanito

  1. De acuerdo en los puntos que señalas, hablar abiertamente de los acuerdos sin pelos en la lengua suena incómodo, inclusive, por quienes escuchamos en repetidas ocasiones y en distintos medios lo que Juanito manifiesta sin tanto apuro. Definitivamente el caso de este delegado electo representa la utilería que necesitaba AMLO para llevar a Brugada al poder -que se utiliza, naturalmente en TODOS LOS PARTIDOS, recordemos a las diputadas que renunciaron hace pocos días- y a la vez el gandallismo que ahora lo ha «cegado» y que al parecer no cederá absolutamente nada hasta no llegar a un acuerdo con quienes lo propusieron de facto. A mí me parece extraordinario el efecto Juanito, más allá de lo cómico que puede resultar. Saludos.

  2. El caso de Juanito es un vignette extraordinario del sistema: nos muestra los vicios del partidismo y repartidismo, del tribunal y sus tribulaciones, del legítimo y la legitimidad (jurídica), etc… Pero también la fuerza de la democracia (la elección de Juanito como proxy de Brugada fue perfectamente democrática).
    El espiritu demócratico, encogido, pervertido, mayugado, y encerrado, nos grita a través de este vignette: «I am in here».

  3. Jurídicamente la «intención del voto» (en lo que se fija el trife para contarlos), es para Rafael Acosta. Es imposible demostrar el caso contrario puesto que tendría que decir en la boleta «siempre y cuando renuncie por clara brugada» lo que anularía el voto. Es Juanito por tanto el Delegado de Iztapalapa; lo demás, por claras que parezcan son meramente especulaciones

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