La autosuficiencia en bicicleta (con gráficas y conteos)

Chart_1 (14)

Cualquiera que decida usar la bicicleta como medio de transporte, pronto se da cuenta que es una experiencia que te hace reflexionar sobre una forma de autosuficiencia. Pedaleas. Cambian las pendientes de las calles. Sientes cómo tus músculos se tensan. Tu atención se pierde en los milimétricos cálculos que haces sobre lo que roza el borde del volante cubierto por tus manos. Estás ahí, en ningún otro lugar. Pasas a un lado de los coches, imaginando que puedes prever sus movimiento con la más diminuta señal. El aire entra a tus pulmones y a ratos raspa de distinta manera en tu nariz, y en tu pecho. Algo de sudor hace presencia en tus sienes, un par de gotas logran bajar y desaparecer a un lado de tu oreja. No sudas demasiado, pero suficiente para saber que estás haciendo un esfuerzo. Vuelve a cambiar la pendiente. Sabes que estás tan lejos que no puedes regresar y cambiar de medio de transporte. No imaginaste la subida que te enfrenta, y te dices: “¡para qué me vine en bicicleta!”. Es la subida la que te hace dudar de si eres capaz de llegar a tu destino. Sigues pedaleando porque no puedes hacer otra cosa. Tienes coches atrás, peseros enfrente y una banqueta que no sirve para mucho excepto para que se sepa que ahí van los postes y las rampas de salida.

Es difícil de evitar algo de tensión en los largos trayectos de bicicleta en la ciudad. Sin embargo, después del esfuerzo te viene la autosuficiencia a la mente. Cierras los ojos, los abres; ves cómo tus pies mueven los pedales, estos giran la cadena que hace que la llanta de atrás de vuelta y te cargue. La máquina no es del todo una máquina, sólo permite que puedas cargarte a ti mismo. Son tus músculos, tus piernas, tus pulmones, tu atención. Tu suficiencia. Nada más.

Agarras confianza frente a los automóviles y camiones. El tráfico te irrita. Rebasas por la banqueta. En un tramo pequeño te metes en sentido contrario para ahorrarte una vuelta. Te detienes. Te das cuenta que haces algo parecido a lo que tanto te molesta de los coches. Te preguntas, ¿qué tantos ciclistas se meten en sentido contrario? ¿Cuántos andan por la banqueta? ¿Por qué?  

Leer completo…

Chart_2 (5)

 


Aquí pongo los conteos que envió a hacer el GDF con ISA. Hay cosas interesnates que no me cupieron en el artículo sobre horarios, clima, delegaciones, y zonas de la ciudad. También está descrita la metodología.

Conteo Ciclista DF 2008

Conteo Ciclista DF 2009

Conteo Ciclista DF 2010

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Cosas no tan buenas