Indignación
Jorge Javier Romero
El tribunal del DF falló a favor de la validez de la asamblea de
Alternativa con el argumento de que la violencia, si bien sí había
existido, no fue permanente, así que los agredidos pudieron haber
regresado a la sesión. Vaya tontería. El machismo del argumento
apabulla. Según el tribunal unas personas que fueron golpeadas,
perseguidas, encerradas y sustancialmente amedrentadas debieron de
haber esperado agazapadas a que los agresores, pagados evidentemente
por los adversarios, se fueran y entonces, bravuconamente, volver a la
sala a continuar deliberando democráticamente con quienes habían pagado
para que los echaran. El argumento es pueril o francamente parcial. Y
detrás de él no hay ningún argumento jurídico, pura apreciación
subjetiva que, de ser honrada, sólo muestra una falta de conocimiento
sobre los mecanismos biológicos del miedo y de los efectos de la
violencia sobre personas inermes.
…
Precisamente porque estamos en contra del machismo y de la
arbitrariedad es que hemos apostado por las reglas y por instituciones
justas. Sin embargo las que actualmente tenemos evidentemente no lo
son. Las últimas instancias en este país son tan parciales, tan
partidistas, que no son merecedoras de auténtica legitimidad, entendida
como la aceptación social de una regla y sus efectos. Cuando los
tribunales aplican criterios evidentemente arbitrarios e infundados en
derecho y en sentido común, no hay manera en la que realmente se les
reconozca como árbitro imparcial y se tenga una percepción real de justicia. Por este tipo de fallo la justicia mexicana carece de credibilidad y se le tiene por venal.