Este es un buen artículo que salió hoy en El Univesal de Arturo Valenzuela. No estoy del todo de acuerdo con su propuesta, pero me parece importante la crítica que hace a la segunda vuelta en un momento en el que se está poniendo de moda.
La tragedia de la crisis política que está viviendo México es que
pareciera que la mayoría de los actores políticos han perdido de vista
el tema de fondo. Éste no es si ganó uno u otro candidato la
Presidencia, asunto que debieran poder resolver las autoridades
competentes conforme a la ley, sin la necesidad de movilizaciones
callejeras que exacerban la confrontación política y disminuyen la
credibilidad de las instituciones básicas para validar el sufragio,
piedra angular de la democracia. El tema central es que ningún
candidato en la contienda del 2 de julio puede decir que de ser ungido
presidente representaría a todo el pueblo o incluso a una mayoría del
pueblo. La realidad del México contemporáneo es que sea quien fuere el
favorecido ocupará la primera magistratura con más de 70% de la
población con derecho a voto habiendo preferido otra opción o ninguna.
En el sexenio de Vicente Fox se pretendió hacer reformas mas orientadas a los aspectos económicos -fiscal, laboral, energética-, decuidando la reforma del Estado. Desde luego todas las reformas tienen su importancia, pero hubo voces señalando que primero habia que reformar al Estado.
Te recomiendo Andrés la siguiente página:
http://www.tuobra.unam.mx/publicadas/041217204025.html
Es interesante observar cómo se puede identificar a políticos afines a las reformas de caracter económico hablar exclusivamente de la obesidad del Estado y la necesidad de disminuirlo para llegar al equilibrio del déficit o incluso del superavit fiscal. O también se reconoce a los que todo lo reducen a meros aspectos administrativos; simplificación fiscal,incremento de impuestos, aumento de base gravable, mayor eficiencia del gobierno, etc. Y los que se circunscriben al ámbito político; segunda vuelta, plebiscito, iniciativa popular, revocación de mandato…
La reforma del Estado implica poner a trabajar en serio a toda la legislatura para meterle mano en serio al conjunto de reformas. Todas pueden, con voluntad política, ir al mismo tiempo. Aunque ya sabemos lo difícil de ello, pero bueno…
El momento actual debe verse como una oportunidad para que tanto partidos políticos, gobierno, sociedad, entiendan -entendamos-, que ya todos cambiamos y que hay que encontrar nuevos acuerdos.
Andrés y Brenda muchos saludos!!!
Bien, pues de impacto lo de la ratita, francamente todo un reto la labor que están haciendo.
He publicado en la url – que dejé en éste comentario -, las fotos de su campamento, por sí alguien desea acudir a ser escuchado por ustedes, puedan identificarlos en las oficinas alternativas , que gracias a su iniciativa, ahora están en Reforma esquina con Toledo:-)
Por otro lado Andrés,con relación al tema que hoy nos compartes quiero decirte, que desde mí humilde subjetividad… sin duda la Reforma que es mucho más relevante para sentar nuevas bases y de ahí partir, es la Reforma del Estado, porque de ella derivarían las nuevas reglas tanto políticas, como las que hoy limitan la cuestión de inversiones y expander los horizontes que hoy tan limitados están por los candados colocados hace muchos años. Sí se logra una Reforma del Estado, en cascada se podrían lograr la del tema Laboral, Fiscal y sobre todo la energética.
Siempre he dicho que cambiamos de colores en la silla presidencial, pero seguimos con las viejas reglas, que por lo mismo añejas ramificaron en un laberinto por demás amañado en normatividad. Hace tiempo escribí un artículo con el cual concursé en el diario Reforma, que hablaba de éste tema en concreto, así como la urgencia que yo percibía de lograr una reforma electoral, para que no sucediera parte de lo que hoy estamos viviendo. En fin, tenemos mucha chamba por hacer como partido…
Que ésta noche ya no llueva tanto.
Cuídense mucho
Laura