El problema Corral (una trampa-22)

Hay una parte de los argumentos de quienes promueven la abstención o el voto nulo que no me gusta y es la que descalifica a los políticos que participan en la elección por ser eso, políticos. El problema no es que sean políticos, el problema es que las reglas generan incentivos para que a quienes sólo participamos como votantes nos desencantemos, y para que quienes participan como candidatos prefieran que no participemos. En contraste, entre las diversas argumentaciones contra el voto nulo, hay una que me mueve porque encuentro potente, pero está incompleta. Dice algo así:

Anular el voto es un error porque lo que hace es no distinguir, implica no hacer un esfuerzo por entender, escoger, ponderar, reflexionar y asumir la responsabilidad de una decisión. El problema no es que el voto nulo le haga el juego a la derecha o que no apoye al gobierno en turno. El problema es que es una renuncia a leer y poner atención a lo que puede representar, desear, y decir cada candidato por separado sin importar el partido al que pertenece. No es una renuncia al voto, es una renuncia a la reflexión.

Hasta ahí el argumento. Sin embargo el problema de ese argumento es que hace caso omiso al problema práctico que tienen que enfrentar los votantes si van a actuar de manera estratégica para votar incluso por quién más les convence. Olvidan el problema central del actual sistema de partidos, no es que nosotros no distingamos, es que es un sistema que por cerrado no nos deja distinguir. Para aclarar el punto, haré referencia a la candidatura a diputado federal de Javier Corral por el PAN.

A mí me gustaría que Javier Corral fuera diputado. Creo que es una voz disidente en su partido, y creo que también es una voz disidente en las izquierdas mexicanas. Cuando fue senador encabezó, con otros, la batalla contra la Ley Televisa, después formó AMEDI (Asociación Mexicana de Derecho a la Información) desde la cual hizo un trabajo de crítica y seguimiento a los medios de comunicación que mucha falta hacía en nuestro país. Es verdad que Corral también tiene algunas posturas conservadoras, pero como mujahideen contra los monopolios en los medios de comunicación ha hecho un trabajo que pocos más se han atrevido a hacer. También Corral ha sido un disidente en su propio partido. Cuando Germán Martínez tomó la presidencia del PAN, Corral fue parte del CEN. Sin embargo después de meses de criticar la alianza con Elba Esther Gordillo, decidió renunciar para denunciar los errores de su partido y las prácticas autoritarias que hoy lo dominan.

Hoy Corral es candidato plurinominal por la primera circunscripción del PAN en el número 8 de la lista plurinominal. Imaginando que yo pudiera votar en la primera circunscripción (obstáculo uno, yo voto en la cuarta) ¿qué tendría que hacer para votar por Corral?

Sin considerar las votaciones locales, tendría que votar por el candidato a diputado del PAN en un distrito federal. Mi voto tendría dos consecuencias. Aquí empiezan los problemas:

Mi voto 1) le daría más votos al PAN en el distrito en el que yo vote (por ejemplo uno de Guadalajara donde los candidatos son mucho más conservadores que Corral) ayudando a que gane un candidato con el cual probablemente no comparto nada e incluso opongo( y si me conociera seguro no querría representarme) y; 2) le daría más votos al PAN en la primera circunscripción. Si el PAN tiene muchos votos en la primera circunscripción porque convencí a todos mis cuates de ahí que votaran por el PAN para que Corral fuera diputado entonces lo que puede terminar pasando es que ganan más candidatos del PAN en los distritos de mayoría (la mayoría de esos son "anti-Corral") y reduzca las posibilidades de que entre el número 8 de la lista plurinominal (todo esto sin considerar que quiero castigar al PAN por sus malos gobiernos).

Esto es lo que se conoce com una trampa-22 (Catch-22) en la cual para lograr mi objetivo tengo que demostrar intereses contrarios, pero si los demuestro no logro mi objetivo. Es decir no hay manera de safarse de lograr lo contrario a lo que uno desea. El problema de la trampa-22 no soy yo, ni Javier Corral, el problema es la construcción de un sistema político que cada vez está más cerrado y por tanto  distorsiona la representación cada vez más.

p.d. claro algunos dirán que el primer problema fue querer votar por Javier Corral que es panista y no por alguien en un partido de izquierdas. Es verdad ese puede ser el problema, pero aquí sólo estoy poniendo en evidencia la contradicción implícita en aquellos que me invitan a distinguir y ponderar de manera práctica mi voto (en vez de anularlo), y no simplemente votar según los atajos ideológicos que implican los partidos políticos.

p.p.d. se me ocurre, y no sé a ver que les parece, una posibla salida. No le digo a nadie que voto por el PAN en Guadalajara, y al mismo tiempo hago una campaña contra el PAN. De esa manera reduzco el total de votos por el PAN, pero le doy uno más para que tengan suficientes votos para meter diputados plurinominales. Sin embargo. el PAN en Guadalajara pese a lo que yo diga tendrá por lo menos su voto duro entonces en realidad no sería necesario que yo votara por el PAN para que tengan suficientes votos para meter diputados plurinominales. Una vez más esto no considera que cada voto por "Corral" también es un voto por otros panistas plurinominales, y dentro del PAN Corral es minoría. Entre más panistas ganen más pequeña en términos relativos es la minoría de Corral. En cambio en términos relativos mi voto es más valioso para la suma de votos nultos, porque en términos totales habrá menos gente que anule su voto a gente que vote por el PAN en la primer circunscripción.

—-aclaración—

Por si no quedó claro de todo el rollo. Esto es una defensa del voto nulo.

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Publicado en: Política

6 comentarios en “El problema Corral (una trampa-22)

  1. En todo caso, la trampa-22 es una prueba de que el sistema partidista no funciona. Se supone que anular el voto (funcione o no) intenta poner esto en evidencia. Un ejemplo es precisamente Javier Corral, un político talentoso que ya no tiene lugar dentro del PAN y que cada vez representa una corriente más minoritaria, los pormenores de su elección en la lista pueden encontrarse en la prensa local de Chihuahua. Él mismo se considera un liberal. El IFE no permite las candidaturas ciudadanas y la creación de nuevos partidos esta condicionada por mecanismos en los que la única manera de calificar es llenando asambleas al estilo priísta, lo que pervierte una tendencia política desde su nacimiento. La paradoja: Javier Corral representa la causa liberal (whatever that means), pero no tenemos un partido liberal, ni un partido verde, ni un partido socialdemócrata, tendencias que podrían representarnos a los ciudadanos. La razón es que los nuevos partidos en el sistema político mexicano se forman de la manera contraria a la manera como se han formado históricamente los partidos políticos conforme a tendencias más amplias de ideología: conservadurismo, liberalismo, populismo y socialismo, es decir desde necesidades reales de un grupo.
    Volviendo a la trampa-22. Javier Corral es valioso, y también me gustaría verlo en el Congreso, pero para que él salga elegido diputado federal hay que votar por los candidatos a elección, no tan deseables, en Chihuahua todos pertenecen a los Diacos, el ala dura, y además corrupta. Osea, un buen político, o dos o tres, o si quieres diez, no pueden justificar un sistema en donde por cada 1 hay 100 diputados que al final de cuentas son los que votarán las reformas, y esto es justamente lo que pasó con la Ley Televisa. Entonces todo el sistema necesita un cambio de raíz. No creo que la campaña de anular el voto lo logré, pero al menos pondrá un poco más en evidencia estas cuestiones. Al menos, el sentir de la gente aquí es de hastío, anulados o no, no habrá votos.

  2. ¿Por qué no proponer una agenda especifica de cambios legales para la rendición de cuentas y lo ligamos al tema del voto independiente?
    La anulación del voto invita a la indiferencia ciudadana (“siempre he sido apático, pero me gusta la idea de no votar”). Deberíamos preocuparnos por fortalecer nuestro sentido crítico, que tanta falta le hace a este país. Campañas como la de la anulación del voto alimenta los prejuicios sobre lo que es la política (“todos son ratas, todos dicen lo mismo”).
    La participación, lo digo consiente de la degradación de nuestro sistema político, se debería defender, tal y como se defiende la democracia en países del primer mundo: es imperfecta, incompleta, falla, pero necesaria y un tesoro que se defiende con celo.
    El voto nulo en un país como México en donde los niveles de participación en las elecciones no reflejan descontento sino apatía y ausencia de una cultura de participación, solapa la ignorancia (no entiendo nada, no me informo, pero todo está mal). ¿Por qué debatimos sobre participar o no participar si todavía no sabemos que es participar? ¿No nos estarnos saltando un paso? Para el apático, no votar es un alivio y la solución final. Es como un círculo vicioso. Ellos (los políticos) nos engañan con sus promesas y nosotros los engañamos con nuestras acciones (haciéndoles creer que analizamos sus propuestas y las desechamos).
    Hoy más que nunca se necesita una verdadera «Defensa de la Política». Romper mitos. Fortalecer la participación. Mostrar las virtudes de la participación. Luchar contra la apatía y el desencanto, que no deriva de las pobres propuestas políticas, sino de las pobres soluciones para participar en la política. Es nuestra tarea evitar el desencanto, reafirmar conceptos y valores (participación, sociedad civil, democracia, etc.). Darle sentido a nuestra nación (trabajo de minería).
    Sería interesante saber cuántos ciudadanos que apoyan la anulación del voto conocen la plataforma de los partidos y las propuestas de sus candidatos. Cuantos han evaluado la gestión de los políticos que terminan su periodo. Cuantos conocen las necesidades de su municipio o de su ciudad. Esto es lo que hay que alimentar. La participación con propuestas claras, la rendición de cuentas, la información clara. No tiremos la toalla. No seamos tan complacientes. Ni los spots ni las descalificaciones, ni los medios de comunicación, mucho menos el voto contienen a toda la política. Me parece mucho talento desperdiciado.
    Aquí el capítulo de South Park en el que Stan dice que votar es “estúpido”: http://www.southparkstudios.com/clips/104400
    Saludos

  3. Claro que hay que proponer una agenda específica, pero esas agendas han sido propuestas e ignoradas los últimos 15 años. Pedirle a los ciudadanos que conozcan las plataformas de todos los partidos, considerando que los partidos ni siquiera las cumplen, es sin duda un desperdicio. El problema no es que no hayan ideas o propuestas, el problema es que a la hora de la hora a los partidos esas ideas y propuestas les dan lo mismo. Sólo se usan de relleno.
    Es contradictorio decir que el voto nulo invita a la indiferencia. Por el contrario, el voto nulo no es neutral es una expresión que necesita de acción explícita para decir «aquí no hay lo que busco».
    Indiferencia decir «me da lo mismo, no voto» o «me da lo mismo, voto por el menos peor y ya». En cambio el voto nulo no es indiferente, toma posición, «tan no me de lo mismo que sé que eso no es lo que quiero».

  4. De todos lo que has escrito sobre el voto nulo éste , es el que me parece más interesante, me gusta el comentario de Hal, sin embargo: sigo pensando que anular un voto o dejar de votar sigue siendo la No solución, el fondo en todo ésto, a mi muy humilde ver la vida en México, es la educación, mientras no tengamos EDUCACIÓN, y estoy hablando desde alfabetizar hasta una completa educación de primera en las escuelas,no podremos avanzar en éste hermoso País Surrealista…….creo que ¡Exigir al Gobierno por lo pronto: Educación!y si anulo el voto a quién le exigo cuentas…..ahora de antemano digo: yo no censuro a nadie, cada quién tiene su libre albedrío.

  5. Hoy Carlos Marín escribe en su columna de Milenio Diario una crítica a la campaña por el voto nulo, argumento que apoyan así al reaccionismo, algo que yo comentaba desde hace tiempo.
    http://impreso.milenio.com/node/8586756
    Y lo escuché en la tarde, en una entrevista en MVS radio y decía que a diferencia de algunos que creen que todos los partidos dan igual, como José Antonio Crespo, Marín dice que es claro que no es lo mismo el PRD que el PAN, y creo tiene razón. En un post previo, comentabas Andrés que hasta la izquierda ha tomado posiciones conservadoras, pero sencillamente no al nivel del PAN. La ley de sociedades de convivencia – que sigue siendo una ley de apartheid a mi entender – la impulsó Alternativa, pero no se aprobó sin el voto del PRD. Lo mismo en el caso de la ley de la interrupción del embarazo. En México la izquierda y la derecha aún existen, y todavía se nota la diferencia entre vivir ahora en el DF y en Jalisco. Y en tiempos de elecciones competidas, cada voto es vital.
    También hoy Raymundo Riva Palacio escribe en contra del voto nulo, copio un fragmento:
    El propósito de quienes desean votar en blanco empezó como una campaña de grupos conservadores, alimentada por algunos medios que detrás de ellos tienen intereses económicos que desde hace más de tres años han querido comprar un partido político y colocar a su Presidente. Esta semana se han sumado voces que están muy lejos de ese pensamiento conservador, claramente motivadas por el fastidio que les ha dado la política, de cuyo entorno, si bien no electoral, también son co-partícipes. El problema en ambos casos es que votar en blanco no necesariamente va a cumplir con el objetivo que buscan, que es el del rechazo a los políticos, sino que puede, inclusive, tener un final tan diferente al románticamente ambicionado, que se ubique en el extremo opuesto.
    No sería la primera vez que haya votos en blanco, aunque sí es la primera vez que se haya desatado una campaña masiva creciente a favor de esa opción. Quien conoce las entrañas político-electorales, sabe que los votos en blanco han sido material de repartición en las casillas electorales en elecciones pasadas. Aunque no en forma generalizada, lo que ha sucedido en esas ocasiones, particularmente en casillas estratégicas, es que cuando se dieron casos abultados de votos en blanco, los representantes de los partidos llegaron a acordar, una vez cerrada la casilla, repartirse equitativamente los votos blancos. De esa manera, no se abulta la votación del padrón de la casilla y los partidos salen con más votos. El propósito está directamente relacionado con las prerrogativas, donde el dinero público es repartido en función del número de votos que obtiene cada partido. Para este año, el negocio de los partidos significó una erogación ciudadana de más de 3 mil 300 millones de pesos.
    Los votos en blanco también son presas de los mejores operadores políticos. ¿Alguien ha tenido el cuidado de revisar las firmas de quiénes abren las casillas y quiénes las cierran? Quienes conocen de los vastos recursos de los operadores electorales saben que hay casillas donde los representantes de los partidos se van antes del cierre o salen a comer mientras les “cuidan” la casilla antes de comenzar a contar. Se valen de la ingenuidad o la falta de malicia, razón por la cual las votaciones más volátiles se encuentran en las zonas donde los niveles de educación política y educación general, son menores. ¿Cuál habría sido el resultado de las elecciones presidenciales en 1994, cuyas boletas, por decisión de todos los partidos, no se hubieran quemado y se hubieran podido revisar? ¿Cuál el de las elecciones de 2006 si hubieran existido los recursos legales -que aún no existen- para un recuento total de votos?
    Votar en blanco ayudará a los mapaches electorales. Pocos parecen darse cuenta de lo que está sobre la mesa. Que esta elección no es por votos sino por diputados, y que la conformación del Congreso no depende del número de votos sino de porcentajes. El voto en blanco es un recurso existencial, pero no político, y es un regalo para los partidos. Qué ironía, pero el camino al infierno también está marcado con las pisadas de los ingenuos.
    http://columnas.ejecentral.com.mx/estrictamentepersonal/2009/06/05/votar-por-los-mapaches/

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