La entrevista que publica hoy El Universal al nieto de Elba Esther Gordillo quien encabeza la lista plurinominal por el PANAL no tiene desperdicio. No sé si revela una suerte de retraso mental, excentricidad, o simplemente el horror de un país que no sabe que es un horror, sino que no le importa serlo. Entiendo que una de las principales actividades de las élites en todos lados es reproducirse, espero que esto garantice la falta de habialidad de las nuestras para hacerlo. Esta es la nueva generación de políticos mexicanos. Otra vez.
Fuji reconoce que es malo para la mayoría de los deportes, pero tiene afición por el boliche y se describe como alguien con dotes para los videojuegos. Desde 1992 colecciona tarjetas de superhéroes, de entre los cuales “me identifico” sobre todo con Batman, por ser “mucho más oscuro” que cualquier otro.
El propio Fuji cuenta lo anterior, no sin frustración, porque “siento que muchas veces, a pesar de que estoy intentando cambiar la forma en que se hace la política, cambiar el estatus quo (sic), empezar a trabajar dentro de la sociedad, finalmente termino siendo el nieto de Elba Esther, ¿no? Mucha gente cree que por esto me hace ser un junior”.
Un problema es, por ejemplo, que Elba Esther Gordillo sea una de esas líderes sindicales millonarias por cuenta de los expoliados trabajadores de la educación. En medio de una sonrisa, Fuji responde, textual, que “me he desintetizado de eso a lo largo de los años… yo tengo una opinión muy diferente (…) no creo que ella sea así”.