Contra la Pena de Muerte

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Inevitablemente, en nuestro país (y en cualquiera) surge el debate sobre la pena de muerte cada vez que hay una percepción generalizada de que la inseguridad es un problema cotidiano. Siempre me he opuesto a la pena de muerte, como forma de impartición de justicia estatal por varias razones, pero nunca me he atrevido a decir que existen ocasiones en las cuales una o varias personas pueden pensar (y actuar) asumiendo que la única forma de venganza con la cual pueden seguir sus vidas, es matando a otra persona. Es decir, un día me di cuenta, que tal vez, y sólo tal vez, uno mata a alguien convencido de que es buena idea.

Tenía un profesor de literatura en tercero de secundaria que era un buen tipo. Había llegado de Nueva York a dar clases, y en el curriculum básicamente metió todas las novelas famosas que de alguna manera reflejaban la situación de las minorias en Estados Unidos, o las condiciones de vida y diversidad cultural en África. Era un tipo particularmente sensible, seguro de sí mismo, pero que de repente tenía momentos que parecía que quería forzar una reflexión en los estudiantes, que él estaba teniendo constantemente. A todo profesor recien llegado de otro país le preguntábamos por qué venía a México. El contestó una vez muy serio, porque voy a rehacer mi vida. Esto evidentemente avivó nuestra curiosidad. Nos contó que su esposa se había suicidado una par de años antes, justo cuando habían decidido tener hijos. Sin mucho detalle nos dijo que su esposa vivía en un estado de trauma-depresión-ansiedad permanente porque de chiquita a ellla y a su hermana un tío las había violado en múltiples ocasiones, con violencia, y sin que nadie hiciera nada al respecto. Un buen día, ella se dio un tiro en la cabeza. Entonces él decidió ir a África (supongo que ella era africana aunque nunca nos dijo), a matar al tío. Así nos lo dijio con toda calma "I went to Africa to kill him". "¿y lo mataste?" "No porque la familia de mi esposa me pidió, por razones religiosas que no lo hiciera, me quedé un tiempo en África y después regresé a Nueva York sumamente frustrado, pues estaba dispuesto a asumir las consecuencias legales de matarlo". Tod@s nos quedamos con cara de asombro, de que nos dijera con tanta calma que quería matar alquien. Lo dijo como algo serio, sensato, respetable, y hasta racional. Nadie lo cuestionó,hubo un silencio incómodo, y seguimos leyendo a Chinua Achebe.

Con este ejemplo quiero expresar lo que algun@s llaman mi "relativismo" moral. Por escandaloso que suene, creo que pueden existir condiciones en las cuales uno pueda justificar el asesinato. No me atrevo a ejemplificar las condiciones, pues sin hechos concretos sobre un tema tan delicado unos puede decir pendejadas mayores, pero no puedo dejar de decir que este "relativismo" moral, no se debe transferir de la persona al Estado, y que el Estado debe de tomar una posición explícita (en contra) sobre matar gente.

Creo que la pena de muerte es una mala política pública por las siguientes razones:

1) No es la dureza de las penas la que reduce el crimen, sino la probabilidad de ser castigado por cometer un crimen. Este argumento tiene dos lados. a) en Estados Unidos hay estados con pena de muerte, y estados sin pena de muerte, los niveles de criminalidad no sólo no varían según la legislación al respecto, sino que en los estados donde se ha introducido no se ha reducido la criminalidad. b) los delincuentes, como cualqueir persona, son acotres racionales. Es decir, miden sus actos por costos y beneficios. A nadie, por muy bestia que sea le interesa estar 50 años en la cárcel (ni 15, o 20, o 30), y por supuesto tampoco le interesa ser colgado. Por lo tanto quien comete un delito no lo deja de cometer pensando en la severidad de la pena (me voy a robar coches porque así me mandan solo 15  años, en vez de matar gente porque me voy 30), sino en la probabilidad de que los cachen. Los delincuentes como cualquier personas hacen apuestas, y resulta que en México, el que reparte las cartas opera a su favor.

2) Sí sabemos que el sistema judicial funciona mal, que garantía tenemos de que la pena de muerte hará que funcione mejor. Es decir, sabemos que en muchas ocaciones hay gente inocente en la cárcel, o que hay gente culpable libre. Es gravísimo que alguien que no ha hecho nada esté en la cárcel, pero aún más grave, e irreparable, es que alguien que es inocente termine asesinado por un Estado que no es capaz de impartir justicia. No es secreto que en nuestro país los pobres no pueden defenderse legalmente y los ricos sí. ¿a caso alguien se sorprenderá de que terminemos matando a más pobres injustamente, que a ricos injustamente? (sobre este tema, recomiendo la película La vida de David Gale)

3) El Estado, a parte de sus funciones obvias, cumple una función más (nos guste o no). Una función educativa, en el sentido (de Bill Clinton) del poder del ejemplo, la cual ser puede ver claramente en días pasados con la resolución de la suprema corte sobre la despenalización del aborto. La suprema corte como uno de los poderes del Estado, más allá de la definición legal, definió que no existían los elementos para que el Estado mexicano condenara a quienes deciden parcticarse un aborto.Implícitamente si no existen los elementos para condenarlo, entonces hay razones para que cada quien haga lo que quiera al respecto. Por lo tanto, yo creo que sería un mal ejemplo (como construcción de una norma) que el Estado justificara por principio el asesinato de personas que cometan ciertos crímenes. Es decir, si la venganza no es algo que algunas personas pueden desear, sino algo que el Estado ejecuta sistemáticamente, terminaremos con una sociedad que crea que siempre existen condiciones para justificar el asesinato. (confieso, que yo mismo creo que este último argumento está medio retorcido, pero bueno hay que hacer el intento, a mí mismo los primeros dos me convencen más).

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Publicado en: General

2 comentarios en “Contra la Pena de Muerte

  1. ¿Sabes? Siempre leo tus entradas como abogado del diablo: imaginándome que pienso diametralmente opuesto a como piensas tú. Hoy me ganaste.

  2. Muy buen punto este que desarrollas. La pena de muerte es un acto de violencia que trata de remediar la violencia, es decir, fuego contra fuego.
    Lejos de ello, nadie, ningún ser humano puede disponer por ningún motivo de la vida de otro ser.
    Un saludo desde Yucatán.

Comentarios cerrados