Este post, lo publiqué hace unos días en el Blog de la Redacción de la revista Nexos, porque estoy reconento con mi Kindle.
El 26 de diciembre la tienda virtual Amazon emitió un boletín de prensa
difícil de dejar pasar desapercibido. El dato más sorprendente que
contiene el boletín es que ese día, fue la primera vez en que la tienda
vendió más libros en formato digital que en formato impreso. Una
explicación posible, es que quienes recibieron bajo el árbol de navidad
un Kindle lo primero que hicieron fue descargar un libro, mientras que
tras las compras previas a la navidad, ese día, poca gente compró
libros impresos. Aún así, el anuncio es importante, pues plantea la
posible sustitución de un formato por otro (aunque Amazon no anuncia
números de ventas, otros calculan que ha vendido cerca de 2.5 millones de Kindle).
…
Amazon escogió un nombre curioso para su libro electrónico, Kindle, que
en inglés quiere decir: “iniciar un fuego”. Sin duda la elección de
nombre refleja las aspiraciones de Amazon, que siguen alejadas de la
realidad, pero también las razones de preopucación de la industria
editorial. Este fuego puede quemar a la industria editorial. Por ello,
no se puede perder de vista que el cambio de formato, también puede
implicar la concentración de poder editorial en unos cuantos actores, en particular entre quienes distribuyen el contenido digital como Google y Amazon.