Ciudad Espiral

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Ayer fui a ver la exposición de Ciudad Espiral de Melanie Smith y después a la presentación con la artista, el curador, y Diane Davis (socióloga urbana).

Es un poco una desgracia que no hayan podido traer la exposición completa como la presentaron en el DF. Sin embargo vale mucho la pena. Efectivamente transmite una imagen del DF que no es que sea más real, sino que satisface con claridad nuestros prejuicios colectivos sobre el desmadre capitalino.

Tres cosas que dijeron se me hicieron muy interesantes:

1) La Ciudad de México se ha convertido de manera global en el estereotipo del desmadre urbano de la globalización. Es decir, otras ciudades de países en desarrollo se ven en el marco de como se cree que es el desmadre del DF.

2) No es que la Ciudad nunca haya tenido un gran plan urbano sino que ha tenido muchos que nunca han sido implementados. Sin embargo, también hay miles de pequeños planos urbanos de cómo se van estableciendo las zonas de crecimiento de la ciudad. Miles de pequeñas cuadrículas que expresan pequeñísimos ideales particulares de planeación.

3) En la exposición contrastan las imágenes aéreas en blanco y negro que muestran al monstruo gris e hiperubrano, con las imágenes a nivel piso que son de colores brillantes (anaranjados y rosas). Le preguntaron al curador, si representaba una "reconocida" característica mexicana de los colores chillones. A lo que contestó que esa característica no existía como un elemento cultural proveniente del pasado, sino que tal vez era una forma de enfrentar el horror de la construcción urbana. Es decir, la única manera de hacer sobrevivible el gris sin verde, es con puestos de plástico rosas fosforecentes y anaranjado chillón.

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Publicado en: Cosas buenas

Un comentario en “Ciudad Espiral

  1. El asunto de los colores para poder «sobrevivir» una ciudad no es necesariamente único del DF. Piensa en las favelas cariocas, los ideales de Galeano en su natal Montevideo y sus campañas para pintar la ciudad de colores, para sobrevivirla. Eso también se palpa en partes de Capetown, Sudáfrica, en Murano en Italia con su ley para que cada casa vaya del color que le «corresponde» o las ciudades codificadas por color en el desierto Indio de Rajastán.
    En México están los lugares que «tradicionalmente» utilizan un patrón de color para definir una «característica cultural» como Pátzcuaro o Taxco. Queda claro que no son colores chillones, pero sí nos habla de una necesidad de utilizar el color en la construcción urbana.
    Si bien eso no le quita que el DF pueda ser el estereotipo de desmadre urbano globalizado, creo que se puede cuestionar que el curador piense en el color como algo post-moderno que ayude a dicha definición. Habría que preguntarle qué tan «antiguo» quiere sea dicho uso para que se pueda considerar una «característica cultural»? La cultura es, después de todo, lo que construimos en el cotidiano de forma social.
    Saludos!

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