AMLO: ¿Un país más cristiano?

Ya varias personas han escrito sobre la modificación gradual del discurso de López Obrador en los últimos meses. Más allá de si es un discurso que resulta convincente o no, es un discurso que sin duda, hasta donde tengo memoria no habíamos escuchado en política de manera prominente en México.

Héctor De Mauleón hace unos meses escribió, "El Dalai López", 

la explotación de la religiosidad popular para fines políticos, aparece de nuevo en medio del estruendo de las balas,en medio del clamor que ha desatado la fallida estrategia contra las drogas del gobierno de Felipe Calderón.

La traducción aproximada: mientras "ellos" prodigan el mal, yo predico el bien; mientras "ellos" se arman, yo difundo el amor; mientras "ellos"; promueven el odio, yo los valores morales y espirituales.

Carlos Bravo, también notó el cambio retórico y lo criticó pensando en lo que él consideraba era el principal atractivo del discurso Lópezobradorista:

De ahí que resulte tan desconcertante el viraje que acusan sus intervenciones recientes: la idea de que “lo material” es secundario, de que en el fondo lo fundamental es “contribuir a la formación de hombres y mujeres buenos y felices”. Porque una política que da prioridad a los “valores culturales, morales y espirituales” por encima de los salarios, los empleos, la educación, la vivienda o la salud es una política que quiere la purificación de las almas más que la redistribución de la riqueza, la bondad antes que el bienestar, la despolitización en lugar del conflicto. ¿En qué sentido es, entonces, una política de izquierda?

Estábamos mejor con el otro Obrador: el que hablaba más como Carlos Marx y menos como Juan Pablo II.

Hoy hay dos publicaciones de López Obrador. Una,  su artículo ($$) en el periódico Reforma, en el que concluye, 

Por último, estamos conscientes que la crisis actual no es solo por falta de bienes materiales, sino también por la pérdida de valores. De ahí que sea indispensable auspiciar una nueva corriente de pensamiento para alcanzar un ideal moral, cuyos preceptos exalten el amor a las familias, al prójimo, a la naturaleza y a la patria.

En suma, convocamos a todos los mexicanos a construir una sociedad mejor y con grandeza espiritual: una república amorosa.

La segunda es una entrevista en ADNpolítico.com  en la que también concluye, 

…que podamos ser más humanos, más justos, más igualitarios, osea más cristianos punto.


 

La entrevista es interesante, porque es la primera vez (o la primera que he notado) que López Obrador específicamente defiende los valores que promueve como valores cristianos. Es decir, si en el lenguaje ya había referencias religiosas, ahora las hizo explícitas. Confieso que siendo no-cristiano, me siento incómodo con la politización pública de la religión por uno de los princpiales contendientes a la presidencia. Esto no quiere decir que me siente incómdo con muchos de los valores a los que refiere, incluso hay varios que con gusto uso. Lo que no me gusta es que ya los haya envuelto en una etiqueta que significa muchas más cosas que la lista de valores que suele soltar. Entiendo que esa pueda ser su forma de ver el mundo, entiendo que sea con esos referentes que construya sus argumentos y sí, valores, lo que no entiendo es cuál es la necesidad de definirlos como parte de una corriente religiosa en particular. ¿En serio queremos un México más cristiano? 

Me pregunto qué opinan muchos de los militantes lópezobradoristas, y de los militantes de las izquierdas históricas en México sobre este giro discursivo. ¿Qué tan cómodos o incómodos se sienten con el deseo político de un México más cristiano? 

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Un comentario en “AMLO: ¿Un país más cristiano?

  1. Debo iniciar comentando que noy seguidora de AMLO y tampoco de Izquierda.Por lo menos no la izquierda que esta representada en este paìs.
    Si es de extrañar el cambio de discurso de AMLO, pero solo por contradecir varios puntos que la izquierda atesora, como el derecho al aborto y los matrimonios y adopciones gay, entre otras…
    Todo su discurso si es como el propone, va en contra de estos «derechos» no mèritorios que apoya la izquierda.
    El paìs tiene miedo de regresar a esos puntos en la historia en que la religiòn controlaba el gobierno y por lo tanto a la poblaciòn…pero no dista mucho de lo que siempre ha sucedido, el poder no solo del gobierno sino de la mente de millones de mexicanos esta supeditado a la religiòn.
    No creo que el discurso de Lòpez se refiera a regresar a esto, sino a imprimirle valores a la polìtica, a la econòmia, y a los medios.
    La religiòn hace todo tipo de ritos menos hablar real y concientemente de valores,no solo es prohibir sino generarlos.
    Es propicio darle una ojeada a la ètica protestante, y leer a Max Webber para empatar estos ideales con el capitalismo.Muy bièn aplicados por Estados Unidos y Europa.
    Saludos.

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