A denunciar el oportunismo teleológico del progresismo

Ricardo Raphael escribe hoy un artículo que hacía falta en la discusiones político-ideológicas de esta izquierda. Desde hace un rato que se notaba por debajo del agua la discusión entre "liberales-progresistas y progresistas de izquierda" vs "izqueirda de valores e izquierda democrática". ¿Qué diablos es ser liberal-progresista en México?

El discurso
del progresismo

Ricardo
Raphael

El
Universal

Viernes 05
de enero de 2007

Pocas
obsesiones le han hecho tanto mal a la sociedad mexicana como la muy chata pero
poderosamente mágica noción del progresismo.

Porfirio
Díaz sacrificó cualquier objetivo igualador o democrático en el altar de la
noble y muy elevada idea del progreso. Algo similar hicieron más tarde los
primeros revolucionarios; tanto Álvaro Obregón con Plutarco Elías Calles
dejaron atrás las más dolidas preocupaciones democratizantes de la Revolución
so pretexto de que ellos, y sólo ellos, podían hacer progresar a la nación.

Igual de
prepotente y justificadora fue esta bandera cuando el milagro económico
mexicano sirvió para consolidar las aspiraciones monopólicas del Partido
Revolucionario Institucional (PRI), o cuando Carlos Salinas de Gortari esquinó
toda reforma política para dejar que en el centro de su tablero de poder se
colocara la triunfal entrada de México al mercado global.

Vista así,
la filosofía del progresismo ha sido de una gran utilidad en nuestro país.
Gracias al abuso de su retórica tantos gobernantes mexicanos han contado con
márgenes de inmensa impunidad para actuar, a la vez, con autismo y
autoritarismo.

Leer completo…

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: General

Un comentario en “A denunciar el oportunismo teleológico del progresismo

  1. Sin duda Andrés. A través de varios sexenios he escuchado a diferentes ideólogos repetir hasta el cansancio que primero debe crecer el pastel y luego repartirlo. Y sí, el pastel se ha hecho más grande, pero cada vez se comen -los mismos de siempre- rebanadas más grandes.

Comentarios cerrados