La reforma electoral para bien:
1) la cancelación de la posibilidad de comprar espacios en medios.
2) la reducción importante del financiamiento a partidos políticos a partir de una nueva fórmula que toma en cuenta el salario mínimo.
3) la desvinculación entre el tamaño del prespuesto para partidos políticos y el número de partidos (esto en serio era una estupidez, o bueno un abuso del PRI y compinches. entre más partidos había, más dinero se distribuía de manera desproporcional a los partidos grandes. Es como si se forzara a aumentar el electorado cada vez que hubiera un partido nuevo, para que todos se mantuvieran igual).
La reforma electoral para quien sabe:
1) la prohibición poco clara de las campañas negativas.
2) la relación con la prensa electrónica (es decir, ahora van a pagar entrevistas por debajo del agua).
La reforma electoral para mal:
1) mantener restricciones corporativas para la formación de partidos.
2) no se, seguro que hay otra idea por ahí suelta.