Mi experiencia con el consenso

Desde hace un par de años he tenido dudas sobre la idea del
consenso. Primero, en un país como México, era obvio
que cualquiera que creyera mínimamente en la democracia, no
podía hablar bien del consenso sino mal. El consenso priísita
estaba bien construido técnica e ideológicamente, pero
sin duda había muchos que estaban fuera de aquello que se
autoproclamaba consenso. ¿cómo puede haber un consenso
cuando hay guerrillas?

Segundo, cuando llegué a Alternativa volví a ver lo
que significaba estar fuera del consenso. A nivel macro, porque
eramos un partido nuevo que estaba retando al consenso sobre lo que
significaban los partidos nuevos, sobre lo que se hacía en la
política, sobre lo que era la izquierda, etc. (i.e. todos los
partido son iguales). A nivel micro, la práctica política
feminista me llevó a  ver que hay un consenso bastante
rígido y excluyente sobre lo que debe de ser el papel de las
mujeres según los hombres (i.e. a le que se deja es porque le
gusta).

En el camino, también más de una vez oí y vi
la práctica de la participación democrática sin
votaciones pero con consensos. El consenso no quiere decir
unanimidad, pero es suficientemente amplio para romper ciclos de
confrontación. Esto también lo aprendí de
prácticas feministas, y entiendo que sobre todo lo usan los
movimientos y partidos verdes en el mundo. Lo que también es
cierto, es que cada vez que se tomaba una decisión por
consenso, entonces siempre habría alguien que en el momento
oportuno desconocería el consenso.

Recientemente he leído mucho sobre la construcción
de consensos, como una forma negociación y resolución
de conflictos. En esa literatura se usan palabras como "beneficios
mutuos", y se prohíbe la palabra "ceder". El
argumento es que se puede construir consensos, sin ceder, pero
negociando resultados diferentes. ¿?

La última vez que vi a alguien en la práctica usar
la palabra consenso Begne decía (esto en una Asamblea de
Alternativa), "No entiendo porque la mayoría no acepta mi
propuesta, si es una propuesta de consenso".  Me fue
inevitable evadir tal ingenuidad o malicia, por lo que contesté:
"¿cómo puedes declarar tu propuesta una
propuesta de consenso, pero que no construye en los hechos el
consenso?" Esta persona, evidentemente lo que quería era
legitimar con retórica "democrática" su
propia propuesta, para la cual no tenía muchos argumentos
excepto proclamarla de consenso. Era una vez más el consenso
del autoritarismo priísta velado bajo la retórica de la
inclusión.

Considerando que no puedo imaginar ejemplos donde la idea del
consenso no sea una manera de excluir a alguien más, creo que
no es una palabra que tenga mucho sentido usar. Es decir como la
palabra consenso, no quiere decir consenso, entonces no tiene
significado.

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Publicado en: General

2 comentarios en “Mi experiencia con el consenso

  1. Saludos Andrés, tenía un rato de no leerte.
    Tu reflexión acerca de las palabras, en este caso el consenso, me hace pensar que sólo son utilizadas de dientes para afuera. «Voluntad», «consenso», «mayoría», «estado de derecho», «procedimientos», «principios» y muchas más son como bien dices; pura retórica. Carecen de significado o tienen otro distinto según cada persona o grupo que las invoque. Igual y cuando se pronuncian esas palabras en cualquier asamblea -de partido, de asociación, sindical- por ciertas personas que objetivamente demuestran con sus hechos algo totalmente opuesto a sus palabras. Disculpa si no estoy interpretando correctamente tu intención en tu comentario pero, al menos en lo personal, me surge cierto enojo porque claramente identifico mentalmente a esa personas, por supuesto dentro de mi experiencia propia. Y ya mejor ahí lo dejo no vaya ser que empiece a balconear innecesariamente.
    Sigo leyéndote.

Comentarios cerrados