
En unos días sera le referendo en Venezuela sobre la reforma constitucional. Si en una cosa se puede resumir la reforma en que en la da más autoridad discrecional al presidente. En la diversidad de propuestas de reacomodo y reogranización de las instituciones venezolanas, la institución que siempre predomina es la presidencial. Aunque quiera reconocer que hay un énfasis en los referendos, plebiscitos, y demás instrumentos participativos que en ciertas condiciones sin duda puedan ayudar a destrabar enquistamientos cupulares, en este caso me cuesta trabajo verles mayor sentido pues la creación de la mayoría de los órganos de gobierno serán por decisión del presidente y su gabinete. Que no quede duda, las limitaciones a la libertad de expresión, y estas propuestas de reformas centralizadoras sólo pueden llevar a un lugar: el autoritarismo.
Lo que sí es interesante es el debate entre venezolanos que ha generado el referendo del domingo. La movilización de miles de estudiantes universitarios que están llamando a votar en contra, la movilización y creación de opinión pública informada de quienes están a favor o en contra de la propuesta chavista. La reforma ha sido analizada a detalle por miles de ciudadan@s. En blogs en internet uno puede encontrar todas la interpretaciones y todas las posiciones (parece más común el vota NO, aquí se puede ver una muestra) Es decir, parece que en Venezuela se está abriendo la oportunidad para algo, y esa oportunidad bien aprovechada, según las condiciones actuales, sólo puede ser anticahvista.
Las notas de periódicos venezolanos e internacionales que he leído en estos días pintan claramente el surgimiento de un movimiento democrático, de la creación de una revolución blanda, en donde el uso de las libertades civiles por las y los ciudadanos puede cambiar las instituciones. Es por esta razón que me solidarizo, y me identifico son las y los estudiantes venezolanos (algo de envidia les tengo, como me gustaría en México que fueran otra vez las y los estudiantes quienes reventaramos el espacio público).
Sin embargo la paradoja venezolana es la siguiente:
La democracia está más viva justamente porque está siendo amenazada por el Estado chavista. Sin embargo, es el Estado chavista el que propone reformas constitucionales vía referendo de tal manera que existe la posibilidad de que la oposición gane.
Si la oposición gana, entonces resultará que Chávez no estaba tan alejado de la realidad, y en Venezuela si hay algo parecido a una democracia. En cambio si la oposición pierde será muy difícil pensar que Venezuela hay y habrá una democracia. El chiste de la democracia es la certidumbre en el proceso, y la incertidumbre en los resultados. ¡Si estuviéramos 100% seguros de que la oposición gana, entonces tampoco habría democracia!
La única manera en la cual puedo pensar que se puede evitar esta paradoja, es asumiendo que la democracia no sólo es la democracia del voto, y en Venezuela lo que parece es que sólo al voto en urna se ha reducido la democracia.
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Buscando cosas interesantes sobre el tema de Venezuela me topé con este texto de Fernando Mires (historiador y filósofo chileno) que me pareció vale mucho la pena:
Recuerdos de Venezuela
Junio 2007
…
Hay que reconocer que el Presidente Chávez es un hombre que dice lo
que hace. Es su principal virtud. Y el cierre del canal de TV lo había
anunciado bastante tiempo atrás. Más todavía, lo había anunciado, para
que nadie tuviera dudas, que esa intención era parte de un conjunto de
medidas destinadas a “profundizar” la revolución. El problema, y eso es
lo que no quieren ver políticos de otros países como Lula, es que el
cierre del canal es sólo un eslabón en el proceso de destrucción de las
instituciones democráticas de la nación
Aunque no tengo los elementos para demostrarlo, hoy no coincido contigo Andrés. Chávez está seguro que ganará este referendum y sabe que si las tendencias no le favorecen movilizará a su gente para generar pánico, de tal manera, que habrá una incertidumbre social. Ojalá me equivoque pero Chávez tiene todas las de ganar: si las tendencias lo favorecen sabrá legitimizar su dictadura, si lo desfavorecen también será el martir bolivariano que se eternizará pero a un precio muy alto para Venezuela.
Creo que yo concuerdo un poco contigo y un poco con Paul. Si bien es cierto lo que dices de que es valioso, no sólo el voto, sino la deliberación, la protesta estudiantil, esa revolución blanda, lo cierto es que allá no hay un IFE ciudadano o un juez «confiable» para el escrutinio.
Tengo un par de amigos venezolanos que me han explicado que aún ganando en votos contantes y sonantes, el gobierno chavista lo que hace es, a la vieja usanza priísta, alterar los votos. Sin mencionar la movilización de sus bases, que también hay que reconocer que son miles de personas (ricos y pobres beneficiados por el chavismo).
Ahora la otra cosa es que también es cierto que durante los últimos años de Chávez la oposición no se encuentra bien articulada allá en Venezuela.
Ojalá me equivoque, pero sí creo que Chávez obtendrá lo que quiere, esta vez, y todas las que siguen hasta que algo pase. ¿qué? ni idea…