Hace no mucho salieron las fotos de un parlamentario japonés tomando agua sacada de los dos reactores de la accidentada planta nuclear de Fukushima de un vaso transparente. La intención del mensaje era clara: estamos tan seguros de que el agua contaminada se ha tratado correctamente que un funcionario de alto nivel se somete al riesgo de confiar en su gobierno.
Vuelvo a ver esa foto, y pienso en las conversaciones que escucho sobre la potabilidad y gusto del agua sola en la ciudad de México. Algunas personas prefieren una marca sobre otra: quesque una tiene más minerales, quesque la otra tiene un proceso de purificación más natural, queseque una sabe más a plástico. Pocas personas hablan del agua de la llave o sólo lo hacen para decir que sabe feo. Me veo, frente a extranjeros paseando por México, diciéndoles que es un mito el de la contaminación del agua en el DF. Les digo de chicotazo, sin estar completamente seguro, que nuestra agua es limpia, que en todo caso sabe a cloro pero que no tienen de qué preocuparse. En un tono que combina lo machín y lo nacionalista, presumo que tomo agua de la llave y no me enfermo. Luego con un tono menos machín, y más de precavido y supuesto conocedor, explico que recientemente he comprado garrafones de agua para tener en casa, porque aunque el cloro mata a las bacterias temo que pueda tener metales pesados el agua de la llave. ¡Nadie quiere envenenarse con mercurio, plomo o desarrollar cáncer nada más por machín…y nacionalista!
Todavía me acuerdo de cuando empezaron a aparecer las botellas de agua en mi primaria. Cada una valía 500 pesos (claro, de los viejos), y más bien eran vasos con una tapa de papel aluminio. El rumor era que el dueño de la escuela también era dueño de un pozo de agua mineral, que ahora está en manos de una transnacional. Se ha de haber hecho millonario.
Acá un post de Alberto Serdán sobre el mismo tema.
Una nota que curiosamente salió el día de hoy en la que el GDF pide 100 millones de pesos para invertir en el sistema de aguas.
Una nota que salió ayer en Proceso también sobre la desconfianza en el sistema público, y la ventas de agua embotellada.
Los datos que me entregó el GDF…en donde básicamente están todas las oficinas de gobierno (igual y faltaron algunas por ahí. La solicitud de información fue de una en una). La delegación Cuauhtémoc nunca los entregó.
Un buen reportaje que hizo hace unos años la revista Emeequis "Encadenados al agua embotellada".
Abajo pongo un video con subtítulos de "The Story of Stuff" sobre el agua embotellada:
Sr. Lajous:
Soy una de esas personas que no beben agua de la llave. Vivo en la delegación Tlalpan en un condominio legal. Recibo una agua tan sucia que parece agua de barro. Instalé un filtro, que requiere lavarse al menos casi cada 15 días, dada la cantidad de lodoque se deposita en él, el cual sólo vi blanco por no más de 5 días y que está tan percudido que su color es café obscuro. Dicen que anteriormente el agua que nos suministraban era de los manantiales de «Fuentes Brotantes», pero que se canalizó a la zona de hospitales y al club de Golf cercano y que actualmente estamos incorporados al sistema Cutzamala.
Atentamente
Nelly Gayosso