
1. De la destrucción de la dicotomía objeto-sujeto. Hace unos días fui a ver un "partido" de Roller Derby. Este es un deporte que sólo juegan mujeres, en patines, en dónde hay algún grado de contacto físico pues hay dos equipos que compiten por la delantera dentro de un óvalo. La mayoría del público también son mujeres (yo le voy a las Cosmonaughties). Aquí sin duda no hay objetivización de género. Una hace lo que hace, no lo que le imponen. Es un ejercicio dionisiaco. Un video se puede ver aquí.
2. Del combate a la objetivización. Hace unos días vi la película "Little Miss Sunshine". No sé
si alguien más ya la haya interpretado así, pero sin duda es una película que trata sobre las imposiciones culturales de los roles de género. La historia transmite de manera brutal el tema al mostrar como se visten y se comportan las niñas, muy chiquitas, que compiten en certámenes de belleza. Más brutal es cuando ves lo que le sucede a una niña que no embona en esos criterios de objetivización del cuerpo de las mujeres. Si se quieren shockear un poquito pueden ver un video aquí. (aquí no lo trataré pero la imposición al rol de los hombres también se muestra).
3. De la inercia de la objetivización y la resistencia con la subjetivización. No lo puedo negar, como casi todo aquel que ha sido educado a través de los ojos occidentales, con todo y mi ferviente feminismo, todavía cargo con la inercia de la objetivización del cuerpo de las mujeres. Aunque ahora la resisto, no puedo renunciar por completo a cierta subjetivización. En esto días hace calor, y hay más mini-faldas. Así me gustan más los días.
Si te gustan más estos días de calor, entonces en esta tierra desde la que escribo, estarías prácticamente en tu paraíso.
Saludos desde Mérida, Yucatán.
Muy buen post Andrés, solo una pequeña acotación:
No se debe a tu eduación occidental que aprecies las minifaldas. Si algo es universal es el patriarcado. No por nada hay tristes fundamentalismos musulmanes que prometen 70 vírgenes a los jihadistas, por solo dar un ejemplo. Que decir del genocidio de mujeres antes de que nazcan gracias al ultrasonido en China e India…
Pero también hay exquisito arte erótico en todas partes: desde los frescos de Pompeya hasta los templos de la India, pasando por jarrones de plata romanos o pinturas medievales japonesas. No toda la objetivación es patriarcal. Sus raíces bien puedens ser evolutivas (creo que la atracción sexual, aunque modulada por la cultura, es algo muy natural) pero puede llegar a ser hermosos flores cuando se convierten en arte.