Foto de Alberto Begné, Rey de Porros, el día después de echarnos de la Asamblea de Alternativa en el DF.

En la sección Defensa Propia del Nexos de este mes, Luis Salazar resume en un párrafo el conflicto en Alternativa de una manera que duele:
Pero, tristemente, las mismas preguntas se podrían hacer en torno a la crisis, al parecer terminal, del supuesto Partido Socialdemócrata, que tantas esperanzas generara de abrir una opción de izquierda realmente civil y realmente democrática. La intolerancia, las trampas, la simulación y la voracidad de sus dirigentes aniquilaron en menos de dos años cualquier expectativa de que ese partido pudiera representar algo más que las ilimitadas ambiciones personales de unos pobres políticos que, por lo visto, no están dispuestos a ser políticos pobres. Si Democracia Social, primero, y México Posible, después, pusieron ya en evidencia las ingentes dificultades que una corriente política tiene en México a causa de una ley electoral restrictiva que obliga prácticamente a buscar apoyos clientelares; si esas experiencias mostraron cómo ni la inteligencia ni la cultura ni la ética bastan para configurar un referente partidario electoralmente eficaz, el partido encabezado por Patricia Mercado y Alberto Begné, que parecía haber logrado superar los obstáculos iniciales y obtenido el registro, pone de manifiesto que ese registro y los recursos que implica de ninguna manera pueden sustituir un compromiso ético y programático con principios y reglas que trasciendan las mezquinas ambiciones personales de los dirigentes.
Este resumen duele por dos razones:
1) porque creo que confirma que es común la simplificación en la que caemos y podemos caer tod@s y que muchas veces oscurece más que iluminar.
2) porque no creo que sea sólo por las "mezquinas ambiciones personales" de l@s dirigentes que el partido que podía ser quedó sepultado. Considerando lo que ví y viví ahí adentro, me constan dos cosas: a) siempre hay ambiciones personales, sin duda unas más destructivas que otras, y unas con intereses más particulares que otras con intereses más amplios y difusos; y b) que habían diferencias en concepciones éticas, estratégicas e ideológicas considerando esas ambiciones.
Sobre el punto a) no le voy a dedicar mucho tiempo. Simplemente me consta que unos pensaban en llenarse el bolsillo de dinero entre otras cosas, y otros no. Tal vez pensábamos en fama, en ambición transformadora, en algo de arrogancia política e intelectual, pero no en rellenarlos las bolsa de dinero.
Sobre el punto b) creo que hay por lo menos tres cosas :
i) una diferencia importante en el discurso tenía que ver con las concepción de justicia, y la concepción de derechos. De esto ya escribí hace unos meses, se puede leer aquí. El discurso del Rey de Porros conservador, y el discurso de Patricia Mercado emancipador.
ii) otra diferencia importante está en los métodos. El Rey de Porros no sólo no creía en la democracia como agregación de votos cuando le tocaba perder (para eso los porros, para ganar agregando votos al mala), sino que no creía en la deliberación. Esta afirmación no sólo goza de un conjunto de anécdotas, de por ejemplo los comités ejecutivo a los que no iba Begné , o los Consejos Políticos en los cuales si había discusión se retiraba antes de que empezara (aquí hay un recuerdito de la intervención de Olac Fuentes que Begné no estuvo dispuesto a escuchar sobre Veracruz) o de excluir a Jorge Javier Romero y a Ricardo Raphael de la comisión de estatutos. Sino que está por escrito en un comunicado del "centro operativo" de la corriente de Begné, firmado por el ahora Vicepresidente Luciano Pascoe. Dicho comunicado es una joya sobre el autoritarismo que se exige dentro del PSD, pues no da espacio para que la deliberación haga su trabajo.
El comunicado de ellos lo mandaron como una respuesta a un correo que envié yo, y a otro que envió Patricia que decían:
El mío:
Dan por descontado que las asambleas estatales y la asamblea nacional no tienen nada que discutir. Conservan, la idea de que lo mejor es simular en público para amarrar en privado. Me temo, que en esta ocasión están equivocados. Justamente las reglas del partido están hechas para que las y los representantes y delegados libremente elijan a quienes mejor los representen, y eso no se puede decidir hasta que se decide, hasta que se discute, hasta que se escuchan los argumentos sobre lo que es mejor para el partido. Pretender controlar la voluntad de la gente previo a su decisión, sólo puede ser parte de un impulso monárquico (que sabemos todos de donde viene). Asumir que pueden controlar la voluntad de la gente, en el mejor de los casos es un mal hábito, en el peor es una señal de profundo desprecio por la libertad de cada persona.
El de Patricia:
Se ha dicho mucho sobre los números, quién gana y quién pierde, como si las voluntades de quienes serán representantes y tendrán voto para elegir a nuevas dirigencias, ya estuviesen de antemano en el bolsillo de alguien. Yo creo que no, creo que en la mayoría de los Estados se desarrollan procesos y acuerdos entre militantes que arrojarán resultados no previsibles, salvo en aquellos donde nuestro partido fue entregado en prenda como en los casos de Veracruz y Oaxaca.
En otro de Patricia:
Es hora de convencer a todos quienes participarán en las asambleas de la fortaleza de nuestra identidad y de nuestra propuesta, que no es otra que la que se encuentra respaldada en la pasada elección federal por más de un millón de votantes.
Y en respuesta ellos mandaron en donde argumentan que cambiar las preferencias de los votantes es quitar "la representatividad legítima":
Ahora pretenden ella y su equipo ir en busca de lo que no fueron capaces de construir desde la etapa de pre-registro. Su discurso se centra en "intentemos quitarle a las otras expresiones la representatividad legítima que construyeron, con las reglas que nosotros aprobamos", para intentar ganarles.
iii) El limitado ideario político de Begné creo que puede ser resumido como "neoliberalismo (o tal vez neolibertarianismo) priísta". El caracter neoliberal está en una interpretación particular de las personas como individuos con derechos en oposición al Estado por definición autoritario. El cuál queda expresado en este video que hicieron sin consultar a nadie Begné y supongo Tere Vale. En donde "la propuesta socialdemócrata" es "menos trámites" (en serio que horror), y donde ya sabían que cambiarían el nombre y logo del partido (¿como lo sabían si todavía no acababa el proceso interno?).
Lo de priísmo creo que aunque es evidente en los métodos y prácticas descritos antes es vuelto a poner en evidencia en la "opinión" que emitió el PSD sobre la reforma petrolera. Dicha opinión casualmente no toca para nada el tema del sindicato de Pemex, cuando en campaña uno de los 10 puntos de la reforma petrolera de Patricia fue transparentar el sindicato de Pemex:
El combate a la corrupción dentro de PEMEX es fundamental. En particular se tienen que transparentar los recursos otorgados directamente al STPRM y sin duda reforzar las licitaciones públicas
Insisto e insistiré. Reducir el conflicto de Alternativa a un conflicto personal, es perder la oportunidad de aprender algo de una experiencia que de algo puede servir para seguir tratando de construir un futuro diferente.