Ayer se murió Solzhenitsyn

Una aprende de los lugares más raros, o más bien puede aprender de cualquier lugar.Yo aprendí quien era Alexander Solzhenitsyn de la película La Roca (1996). En un diálogo entre Nicholas Cage y Sean Connery, cuando el segundo lleva preso ilegalmente 30 años en Estados Unidos por ser espía inglés, Nicholas Cage le dice algo así como «Platón, Solzhenitsyn…todas tus referencias son a hombres que fueron injustamente acusados». En fin el punto es que si uno quiere, la vida puede ser como una página de internet llena de Hyperlinks (ligas), lo único que uno hace es decidir si hace click o no.

Y resulta que Solzhenitsyn si hizo click. Es uno de esos pocos y maravillosos casos en los que la voz de una persona cambia el mundo. Después de la publicación de sus libros sobre los campos de trabajo soviéticos, se volvió más fácil atacara  la Unión Soviética que defenderla. Un montón de intelectuales, políticos y personas de a pie en occidente se dieron cuenta de la mentira que se vivía atrás de la cortina de hierro, simplemente porque un tipo que estaba en uno de estos campos no se detuvo, neceó frente a una realidad absolutamente deseperanzadora, arriesgó todo, y nunca se calló.

1) Obituario de Solzhenitsyn en el Guardian. (largo)

Not least of Solzhenitsyn’s achievements was his resurrection of the
19th-century Russian ideal of the writer as secular prophet. A
prescient reader once wrote to him: «No matter how things are going, we
have always felt better when we have a Turgenev, a Tolstoy, a Chekhov.
It is not enough for us for a writer to be a good writer, even a great
writer. He has to be someone we can love.»

The Mexican writer
Octavio Paz attributed Solzhenitsyn’s power to his continuation of an
even more ancient tradition, that of Orthodox Christianity, which had
taught him to endure sacrifice and risk even death to bear witness: «In
a century of false testimonies, a writer becomes the witness to man.»

2) Obituario de Solzhenitsyn en La Jornada. (cortito)

Símbolo de la disidencia en los tiempos soviéticos, junto al
académico Andrei Sajarov y otras figuras que se enfrentaron al régimen,
Solzhenitsyn reveló al mundo los horrores de los campos de
concentración estalinianos, en obras como El archipiélago Gulag, Un día en la vida de Iván Denísovich o El Primer Círculo, por lo cual padeció severas represalias.

Proscrito
por las autoridades, expulsado ya de la Unión de Escritores,
Solzhenitsin encontró refugio en la casa de campo de su gran amigo
Rostislav Rostropovich, el genial violonchelista fallecido en abril del
año pasado, hasta que, privado de la nacionalidad soviética, fue
expulsado del país en 1974, cuatro años después de haber recibido el
premio Nobel de Literatura por “la fortaleza moral con que continúa la
más genuina tradición de la literatura rusa”.

3) Obituario de Solzhenitsyn en el New York Times (muy largo)

David Remnick, the editor of The New Yorker,
who has written extensively about the Soviet Union and visited Mr.
Solzhenitsyn, wrote in 2001: “In terms of the effect he has had on
history, Solzhenitsyn is the dominant writer of the 20th century. Who
else compares? Orwell? Koestler? And yet when his name comes up now, it
is more often than not as a freak, a monarchist, an anti-Semite, a
crank, a has been.”

4) Obituario de Solzhenitsyn en el Reforma (mediano)

«Fue una de las figuras cruciales de la
literatura rusa del siglo 20», añade el escritor Jorge Volpi, «la
aparición del Archipiélago Gulag en Francia que había circulado de
manera clandestina en Rusia, fue una bomba que estalló para mostrar
muchos de los horrores de la época estalinista; a partir de ese momento
cambió por completo la percepción que la izquierda latinoamericana y
europea tenían de la Unión Soviética».

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Publicado en: General