Ciudad sin Equidad

Este es un artículo que me pidió El Universal con motivo del Tercer Informe de Gobierno de Marcelo Ebrard.

El gobierno de Marcelo Ebrard se ha puesto un parámetro propio frente
al que tiene que ser evaluado: “Ciudad con equidad”. Este lema aparece
en casi toda la propaganda y documentos de gobierno como una expresión
del objetivo deseable que por sí mismo ha establecido.

¿El Distrito Federal es una “Ciudad con equidad”? ¿La acción de gobierno se rige bajo ese principio?

Antanas
Mockus y Enrique Peñalosa, ex alcaldes de la ciudad de Bogotá en
Colombia, defendieron la recuperación del espacio público, los espacios
compartidos, como parte de una visión de equidad. En ciudades donde los
coches no tienen la prioridad en el diseño y planeación urbanas, las
personas se pueden ver unas a otras sobre la calle, a la misma altura,
al mismo paso, compartiendo un espacio común. Con largas calles
peatonales y circuitos para bicicletas se logran cuartear las barreras
visibles e invisibles que en América Latina son creadas por la
discriminación y por la desigualdad socioeconómica.

Desde
esta perspectiva, el GDF ha acertado en promover la creación de paseos
dominicales para bicicletas, el uso cotidiano de la bicicleta como
medio de transporte, y con varios proyectos (como el Metrobús) logró
mostrar su compromiso con el transporte público. Para quienes han
participado en estos paseos o han cambiado su medio de transporte, las
barreras sociales se pueden cuartear simplemente porque desde la calle
(que no desde los automóviles) se puede adquirir una perspectiva
diferente.

Desde las calles es difícil percibir que la
equidad exista como principio de gobierno. Si uno va en bicicleta o a
pie sobre avenida Reforma puede ver con gusto las exposiciones
fotográficas en las rejas del Parque de Chapultepec a la altura de la
colonia Polanco. Puede avanzar hacia las glorietas de la Diana, el
Ángel, Colón, el Caballito, y medir la inversión económica en la zona a
partir de las anchas banquetas con bancas, esculturas y largas
arboladas. Se logra ver grandes y nuevos edificios que ofrecen
oficinas, comercios y residencias de lujo. Se puede celebrar que
Reforma adquiere poco a poco los aires de la avenida principal de una
ciudad cosmopolita.

Sin embargo, si uno sigue su paseo después
del cruce con avenida Hidalgo, ve otra ciudad. No una ciudad vibrante
sino una abandonada. Los espacios compartidos están en desuso,
abandonados o privatizados. Entre más se acerca uno a la delegación
Gustavo A. Madero, peor se pone. La cantidad de árboles y plantas se
reduce metro a metro, las banquetas no han sido remozadas ni
ensanchadas para privilegiar al peatón, el pavimento no ha sido
cambiado en años. Reforma, en la colonia Guerrero, frente a la colonia
Polanco, parece otro país. Los grandes anuncios de inversión, rescate,
mejoramiento, diseño y turismo no llegan hasta allá. El mensaje a los
habitantes que viven más allá de avenida Hidalgo parece ser: “Ustedes
importan menos”. En este abandono la palabra equidad toma su sentido
estricto: “Lo que cada uno merece, y a ustedes, ahí les tocó vivir”.

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Publicado en: Política

Un comentario en “Ciudad sin Equidad

  1. La equidad en el gobierno de Marcelo Ebrard no existe ni siquiera al interior de su administración pública. Los amiguismos, compadrazgos, aviadores junior,etc., están a la orden del día. «Ahí les tocó vivir, ahí les tocó estudiar, ahí les tocó nacer». Siendo mujer, joven, profesionista y empleada de Marcelo sólo puedo decir que en la ciudad, al menos desde el gobierno, no hay una visión esperanzadora ni de equidad.

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