Esta es mi columna del viernes, pasado, que por lo visto no le gustó al Jefe de Gobierno.
Imaginemos que tenemos cáncer pulmonar. Sabemos que la cura no es fácil y que si algo nos puede salvar es la combinación entre un diagnóstico temprano y un costoso y doloroso tratamiento.
Lo primero lo reconocemos, pero sin cambiar nuestro gasto cotidiano no podemos cubrir el costo del remedio.
El médico, que hasta la fecha ha sido un buen tipo nos dice: “el tratamiento es muy caro, sin embargo tengo un amigo que ofrece comprar una sierra eléctrica, gratis cortarte una pierna, y después cobrarte la prótesis a plazos”.
La analogía es violenta, pero trato de evidenciar un argumento de defensa a los segundos pisos del Periférico y la Supervía que ha dado más de una vez Martha Delgado, Secretaria de Medio Ambiente del Distrito Federal.
En una presentación sobre movilidad sustentable en el ITAM en 2008, en donde Delgado presentó los proyectos de transporte público del GDF. Acertadamente dijo: “Para poder promover todo el transporte público y no motorizado, hay que irremediablemente ir sobre el espacio del auto, y eso es una gran paradoja…tenemos a los vehículos a muy bajas velocidades en la ciudad y además van a ir a menos velocidades…es una tendencia irreversible e irremediable”.
Es decir, sostuvo el argumento, con una amplia presentación, que la única manera de reducir en el largo plazo el tráfico es invirtiendo en transporte público y restringiendo el uso del automóvil privado.
Este es el argumento sofisticado de la intuición de casi cualquier automovilista: “yo no usaría tanto mi coche si el transporte público fuera una mejor alternativa”.
Dos años después, argumentando en favor de la Supervía, y ahora en favor de le extensión del Segundo Piso del Periférico.
Delgado dice: “Si las tenemos que hacer es porque ahora no podemos ofrecer a todos un sistema de transporte público seguro, eficiente y más rápido”.
Con esto reconoce Delgado que el GDF no sólo está renunciando a mejorar el transporte público, sino que conscientemente está empeorando la movilidad de la ciudad al ampliar el espacio para coches.