Hoy en la mañana leí una nota que es una de esas buenas noticias que son difíciles de encontrar.

Los empleados que viven sólo de propinas sin recibir un salario fijo también gozan de derechos.

Un tribunal federal determinó, por primera vez, que estos trabajadores establecen una relación laboral con sus patrones, quienes están obligados a respetar los derechos previstos en la Ley Federal del Trabajo. Lo anterior al amparar a dos empleadas de una gasolinera, quienes además, lograron que se reconozca para ese oficio un estatus similar al de trabajadores de fondas, restaurantes, hoteles y bares.

Insisto es una buena noticia, corroe al menos un poquito esas relaciones feudales que siguen presentes en nuestro país. Tal vez hasta le mejore la vida a algunas personas.

Hace unos años escribí una nota sobre los despachadores de gasolina, después de platicar con un par de ellos. “Estando aquí no están“. No sólo no tenían derechos laborales ni mínimas condiciones de seguridad, sino que no eran considerados trabajadores porque la mayoría de las veces son ellos los que pagan una cuota al dueño de la gasolinera.

Falta mucho todavía, pero entre otras cosas, que los  trabajadores de limpia que reciben propinas en los camiones de basura también metan una demanda para que se les reconozca como trabajadores que tienen a un patrón que se llama Gobierno del Distrito Federal.