17:50 La precandidata a la Presidencia de la República por el Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina, Patricia Mercado, deploró ayer que, justo al arranque formal de la contienda electoral del 2006 se registren en México signos de intolerancia y de violencia en el país. Ello tras las pintas racistas y antisemitas en contra del ex director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Santiago Levy, así como por las agresiones sufridas por otros dos aspirantes presidenciales –López Obrador y Roberto Madrazo- durante sus recorridos de precampaña. "Estamos satisfechos –dijo- porque el sindicato de trabajadores del IMSS haya enviado una carta pidiendo disculpas a la comunidad judía deslindándose de este terrible hecho de racismo y discriminación", dijo Patricia Mercado. "Sin embargo ninguna muestra de intolerancia debe ser aceptada en nuestra sociedad. Por esta razón exigimos que se identifique a los autores de estas pintas porque actualmente estas muestras de racismo son calificadas como delito de discriminación", asentó. El viernes pasado, los senadores Emilio Gamboa, Humberto Roque y Héctor Vicario también expresaron su preocupación por el "enrarecimiento" que se empieza a registrar frente a la contienda presidencial del 2006 y se mostraron preocupados de que puedan darse hechos como en 1994. Patricia Mercado advirtió que lo visto en torno al ex director del IMSS constituye un delito de discriminación y la sanción es de uno a tres años de cárcel. "Ninguna causa social puede encubrir un discurso de racismo y odio. Somos candil de la calle pero oscuridad de nuestras propias casas", sentenció. Una característica fundamental de una sociedad plural es la diversidad y el contraste de creencias y posturas. La tolerancia nos permite convivir con aquellos que no comparten nuestras ideas pero debemos insistir que la tolerancia no significa silencio, subrayó la candidata presidencial. Insistió en que "todo discurso que incite al odio u ofenda la dignidad de las personas por su género, nacionalidad, raza o religión no debe tener cabida en una sociedad democrática como la nuestra". Con datos y cifras dijo que la Encuesta Nacional Sobre Discriminación dice que "se percibe menos consideración por los extranjeros, los no católicos, los homosexuales y las personas con ideas política distintas." Como muestra de lo anterior el 48.1 por ciento de los mexicanos no estarían dispuestos a que un homosexual viviera en su casa y 42.1% no estarían dispuestos a que un extranjero viviera en su casa; 40% de los mexicanos están dispuestos a organizarse con otras personas para solicitar que no permitan a un grupo de indígenas establecerse cerca de su comunidad. Con esto nos queda claro que es necesario tener una política activa de reducción de la discriminación como elemento esencial para reducir la desigualdad y la pobreza. |