La historia en breve-Ciro
Gómez Leyva
Patricia va a ganar
MILENIO
28-noviembre-05
Patricia Mercado, desde ayer candidata a la Presidencia de la República del
partido Alternativa, será una de las ganadoras del 2006. La mesa está puesta
para que se alce con un cinco, seis por ciento de los votos, tenga presencia
decisiva en los debates y ayude a detonar un movimiento de izquierda moderno,
lúcido, sin las taras del PRD. Si no se equivoca, si no se asusta, Patricia va
a ganar.
Mal le salieron las cosas el
fin de semana. Su nominación tendría que haberse dado por aclamación. Pero la
vieja izquierda penetró al partido y estropeó la fiesta. Tenían razón al apelar
que Patricia no marca hoy más de 1.5 por ciento en las encuestas. Pero eso no
los facultaba a percudir el proceso. Finalmente, con apenas 114 de los 193
votos y una amenaza de escisión, fue elegida para abanderar a Alternativa.
“No me ponen nerviosas las
encuestas”, me dijo antes del turbulento consejo nacional. “En noviembre de
2002, siete meses antes de las elecciones, México Posible, nuestro partido
entonces, marcaba 0.2 por ciento. Y en noviembre de 1999, Gilberto Rincón
Gallardo (candidato a la Presidencia por el Partido Social Demócrata, precursor
de México Posible y Alternativa) estaba en nada”.
En 2000, compitiendo contra
cinco rivales (Vicente Fox, Francisco Labastida, Cuauhtémoc Cárdenas, Manuel
Camacho y Porfirio Muñoz Ledo), la tenacidad y buen tino de Rincón Gallardo
lograron que la votación se alzara a 1.58 por ciento. Pero en 2003, el
resultado fue un descorazonador 0.91: sólo 242 mil personas les tuvieron fe, y
sólo en el Distrito Federal (2.35 por ciento) y Chiapas (1.87) marcaron cifras
más o menos decorosas. En ambas ocasiones, desde luego, perdieron el registro.
Y el dinero.
De ahí la reacción de quienes
aseguraron que el 1.5 por ciento de Patricia en las encuestas prefigura la
tercera derrota al hilo, por lo que sería más sensato buscar a un candidato
externo, a una figura taquillera.
“Es una reflexión válida”,
discierne. “Pero yo seré la candidata de nuestro proyecto y no de quién sabe
quién. Lo otro sería la ley del menor esfuerzo, salir a ver a quién
encontramos. Y ninguno de esos posibles candidatos le daría a Alternativa más
de lo que yo le puedo dar. Sería poner a subasta a nuestro partido, y nuestro
partido no está a subasta”.
Patricia Mercado, pues, será
la cuarta carta de la baraja. El reducido número de candidatos y, sobre todo,
el hecho de ser mujer, le garantizarán participación en los debates. Su
exposición crecerá geométricamente. Millones de mexicanos la descubrirán.
Encontrarán a una mujer suave, con ideas bien estructuradas y las manos
limpias. Nada más eso la pondrá por encima del dos por ciento.
Lo demás dependerá de su
fuerza, inteligencia, talento y gracia. Si acierta, dará el salto que muchos
esperan desde hace años, duplicará o triplicará el porcentaje mínimo necesario.
En un río más revuelto y sin televisión, Cecilia Soto obtuvo casi tres por
ciento de los votos en 1994, enfrentando a la maquinaria estatal y a ocho
rivales: Ernesto Zedillo, Diego Fernández de Cevallos, Cuauhtémoc, Rafael
Aguilar Talamantes, Jorge González Torres, Álvaro Pérez Treviño, Marcela
Lombardo y Pablo Emilio Madero.
Obsesiva y realista como es,
Patricia Mercado debe de haber estudiado a fondo las causas del fracaso de hace
tres años. Será mejor candidata. Si a ello se agrega la avenida que le abrirán
tres adversarios que asustan a miles de ciudadanos, la oportunidad que se le
presenta para escribir una historia de éxito en 2006 es incomparable.
La escribirá.
Ciro Gómez Leyva