Créalo, en medio del caos político, esta semana hubo una excelente noticia que alienta a mucha gente. El fin de semana pasado el Consejo Político Federado de Alternativa, su máxima instancia, eligió a Patricia Mercado como su abanderada presidencial. En una maratónica sesión que cumplió con todos los requisitos marcados por su convocatoria, Alternativa demostró que sus principios y convicciones no están a subasta ni por debajo del pragmatismo y la corta visión de un sector minoritario y tradicional. El proceso terminó contaminado por una serie de protestas y presiones de esa minoría -según las propias votaciones representa el 33 por ciento del Consejo- que exigía que se ignoraran los tres meses previos de trabajo y se procediera a abrir el proceso a un externo o se volviera a emitir la convocatoria de registro para iniciar, imagínese usted, otra pre campaña. Toda esa argumentación la sustentaban en una interpretación errada de la convocatoria que contemplaba el uso de cuatro encuestas, dos internas y dos externas, como criterio de valoración y no como requisito, como la minoría sostiene. El llegar al dos por ciento dispensaba la valoración, pero no omitía la votación. Alternativa valoró, votó y Patricia Mercado ganó. Sin embargo, lo más sorprendente fue la discusión que encabezaron los liderazgos de ese 33 por ciento para ‘convencer’ a su partido de abandonar a Patricia Mercado. Ignacio Irys, Héctor Sánchez y unos cuantos más de lo que fue la columna campesina, aseguraron que el proyecto político no tenía importancia, sólo les interesaba el refrendo del 2 por ciento, agregaron que se debía buscar un candidato con recursos económicos aún cuando no fuese a sostener las posturas del partido. En esencia su idea era que Alternativa dejara de ser un partido diferente y entrará de lleno al juego de siempre: dinero y votos, sin ideas, sin compromiso social. Según ellos porque son muy pragmáticos, pero se alcanzaba a oler la misoginia. Inclusive el propio Francisco Garfias en páginas de este diario daba cuenta de que Irys, a nombre del ala campesina, prometió un triunfo a Castañeda que no pudo cumplir. Este no era un debate sobre resultados electorales, sino sobre dos maneras de ver la política: una que está convencida de ofrecerle al país una opción nueva, efectiva y fresca y otra que vela por sus intereses y busca sólo su supervivencia sin oferta para las mujeres y hombres de nuestra sociedad rural y urbana. Para fortuna de Alternativa, su Consejo Político no cayó en la trampa y refrendó mayoritariamente una candidatura, propia, clara, distinta. Con más de 65 por ciento de los votos, emitidos de manera secreta y frente a notario público, la vieja política fue aplastada en las urnas alternativas. Derrotado, Irys decidió iniciar una ofensiva mediática para tratar de desacreditar el proceso, cuestionarlo e impugnarlo, demostrando que el problema de nuestra cultura política es que aún no se aprende a perder y respetar las decisiones. Ocultando que llevaron a cabo prácticas dilatorias y de presión dentro del mismo Consejo Político. Seguramente el tribunal resolverá a favor de la legalidad y declarará a Mercado candidata. Pero vale la pena saber qué es lo que estas encuestas realmente dicen sobre Patricia Mercado y el partido. En la mayoría de los escenarios electorales, el rango de intención de voto por Patricia incluye el 2%. Contemplando un escenario sin la participación del PVEM los resultados son más o menos los siguientes. Toda la muestra: entre 0.6 y 1.8%. Considerando sólo a quienes han definido su voto: entre 0.7 y 2.3%. Considerando a quienes han definido su voto y aseguran que van a votar: entre 0.8 y 3.4%. Entre las razones para votar por Mercado figuran: le gusta el candidato y por sus propuestas. Siendo la única candidatura femenina, representa un atractivo único para el 18% de la población que opina que sería mejor una mujer ocupando la Presidencia. Las mujeres y los jóvenes son los sectores que ven con mejores ojos que existan nuevos partidos. Al mismo tiempo, son los que comparativamente se sienten más atraídos por la candidatura de Patricia. Con Patricia Mercado, Alternativa dará la batalla en 2006 contra todas las desigualdades que impiden aprovechar nuestro potencial como nación. Para cambiar las reglas del juego de la política y del ejercicio del poder. En campaña, será la más firme defensora del Estado Laico mexicano, ese marco de convivencia civilizada que garantiza el respeto de la diversidad social y religiosa y que hay que fortalecer. En Alternativa ganó la nueva política y tardará tiempo para que las visiones tradicionales aprendan a vivir en democracia.
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