Credo de Patricia Mercado

Este es el video y el texto del credo democrático de Patricia Mercado. Lo pronunció ante el consejo general del IFE. Credo Democrático de Patricia Mercado

Acudo al Instituto Federal
Electoral a reafirmar mis compromisos con la consolidación de la democracia en
México.

 

Acudo al Instituto Federal
Electoral que condensa en sus reglas,
prácticas sociales, en su personal y en sus consejeros las luchas de millones
de mexicanos que a lo largo del siglo pasado se embarcaron en el más anhelado y
grandioso sueño mexicano.

 

Creo en el IFE como el
árbitro neutral de esta contienda electoral y hago votos porque confirmen la
confianza y la legitimidad de la que gozan como institución.

 

Creo que a lo largo de la historia
de nuestro país una idea central cruza la variedad de aspiraciones, la
diversidad de perspectivas y los tiempos de nuestros distintos episodios
nacionales. El anhelo de libertad.

 

Creo en la democracia como inspiración
que anima la construcción de “una comunidad autónoma de individuos autónomos”.
Como contexto que favorece el despliegue de la iniciativa individual, de la
creatividad humana y de la solidaridad social. La democracia como construcción
social, no sólo como forma de
gobierno.

 

Creo en la democracia como
conjunto de reglas y prácticas para encarar la complejidad  de nuestra sociedad, no como pócima mágica que
todos los males cura. Como forma de procesar y resolver conflictos.

 

Creo en la democracia como
práctica cotidiana en la construcción de ciudadanía y como ejercicio de
aprendizaje en común. Como espacio para la deliberación pública.

 

Creo en la democracia como un
conjunto de medios y fines inseparables
unos de los otros. Como convicción del poder de la acción voluntaria y de la
inteligencia colectiva.

 

Creo en la política como
actividad que se practica en el aula, en la comunidad, en los pueblos, en la
familia, en las asociaciones deportivas, religiosas y culturales, en los
movimientos sociales, en los partidos políticos.  Como mediación constante entre derechos y
obligaciones.

 

Creo en la política que sabe
escuchar para encontrar juntos respuestas, no en la que presume tener
soluciones para todos los problemas. En la política como ejercicio de responsabilidades
mutuas.

 

Creo en la política como
actividad de ciudadanas  y ciudadanos no
como rito de expertos profesionales. La política que reconoce y respeta el
tiempo diverso de los ciudadanos y sus múltiples intereses.

 

Creo en la política como
construcción de compromisos claros, verificables y exigibles. No en la promesa
demagógica ni el pragmatismo desmovilizador. No en consensos artificiales
generados desde arriba. Pero sí en el sueño realista que construimos juntos.

 

Creo en la política que
respeta la diversidad porque la reconoce y aprecia su valor insustituible en la
cohesión social. No es la política que sólo tolera las diversas formas  de vida y que dice respetar a las distintas
minorías. Es la política  que busca
comprender las razones de las y los otros para construir un nosotras y un
nosotros.

 

Creo en la política como un
ejercicio honesto en la búsqueda de soluciones. Creo en la política que no se
siente infalible ni todopoderosa. En la política que como ejercicio humano
comete errores. En la política que reconoce equivocaciones y las rectifica.

 

Creo en fin, en la política
que busca edificar una casa común que juntos la habitemos como sus dueñas y
dueños. Una casa común generosa y protectora. Que acoge a todas y todos los
mexicanos. Que cultiva las diversas iniciativas individuales. Que apoya el
ingenio personal. Que fomenta los lazos solidarios. Que reconoce la riqueza en
la diversidad. Que valora la elaboración de propósitos comunes.

 

Por ello creo que debemos
perfeccionar la democracia mexicana. Porque una democracia con 60 millones de
pobres es una muy pobre democracia. Porque una democracia con impunidad para la
corrupción política mostrada a la vista y paciencia de todos en videos que
hemos visto hasta la nausea y que comprometen a todos los partidos que hoy
cuentan con mayo votación, es una democracia insatisfactoria. Porque una
democracia incapaz de controlar el poder del dinero en la vida publica o de
regular el rol de los grandes medios de comunicación en la política en bien de
todos, es una democracia que corre el riesgo de la impotencia y a la que acecha
el retorno del autoritarismo.

 

 

Al convocar a los ciudadanos
y a las ciudadanas a perfeccionar juntos el
grandioso sueño de la  democracia mexicana

mis compañeras y compañeros de ALTERNATIVA y yo misma reafirmamos nuestra convicción
en el principio básico de la democracia.

 

Por tanto, aceptaré el
veredicto ciudadano que se expresará el próximo 2 de julio. Sé que puedo perder
en esta competencia y si así ocurre lo reconoceré. Pero déjenme decirles algo.
Como mujer mexicana se lo que es luchar contra la adversidad, como mujer
mexicana se lo que es encontrar fuerzas donde no hay para proteger a los
nuestros y pelear por sus derechos. Como mujer mexicana se lograr lo que
parecía a los ojos de todos imposible.

 

 

Pero sobretodo expreso que
estoy preparada para ganar y para gobernar esta noble nación:

 

Con las mujeres y los
hombres, con jóvenes y ancianos, con niñas y niños, con indígenas, con
sindicalistas y campesinos, con homosexuales y lesbianas, con quienes profesan
un determinada fe religiosa y con quienes son ateos y agnósticos, con las y los
mexicanos de aquí y de más allá de las fronteras. Contigo, con ustedes., con todas
y todos nosotros en el centro.

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