En el número más reciente de Emeequis hay un gran reportaje de Diego Mendiburu llamado "Vivir en un gueto" sobre los desarrollos de vivienda que crecen en nuestro país a partir del modelo financiero de INFONAVIT, la avaricia de los desarrolladores, y la estupidez o corrupción de funcionarios municipales. El reportaje hace bien en incorporar los datos presentados en el infrome de trabajo de INFONAVIT (aquí mi propio resumen, con el comenatrio de un lectora describiendo el mismo lugar que Diego, Chulavista), y conjugarlo con la experiencia de personas que viven en algunos de estos lugares a la vez que los describe. Probablemente el mejor resúmen del problema lo da la pequeña entrevista a Enrique Alfaro, alcalde de Tlajomulco, Jalisco:
Enrique Alfaro sabía a lo que se enfrentaba cuando asumió la alcaldía de Tlajomulco. Cincuenta y nueve fraccionamientos dentro del municipio estaban totalmente habitados sin estar recibidos por el gobierno; es decir, el municipio no se hacía responsable de la prestación de los servicios.
“Estamos hablando de 300 mil personas que vivían en Tlajomulco en fraccionamientos habitados no recibidos. ¿Cómo permitió el Infonavit que la gente se fuera a vivir a fraccionamientos que no estaban reconocidos por la autoridad municipal como habitables?”, se pregunta Alfaro, quien charló vía telefónica con emeequis.
La única explicación, reconoce, es la permisividad absoluta por parte de las anteriores autoridades municipales que dieron su visto bueno a la edificación en cuencas inundables. Por eso, fraccionamientos como Jardines del Castillo y La Azucena se llenan hasta de dos metros de agua con las primeras lluvias.
“Hubo, por supuesto, un modelo de desarrollo basado en la corrupción, la falta de visión, de ordenamiento territorial a largo plazo y la voracidad del sector inmobiliario”.
Alfaro admite que el problema de las casas abandonadas genera problemas de inseguridad y de salud pública por el estado en que se encuentran las casas y el estancamiento de agua, caldo de cultivo para el mosco transmisor del dengue.
–Si la autoridad local estaba coludida con los desarrolladores, ¿qué papel juega el Infonavit, financiador de la mayoría de estas casas?
–Hay una responsabilidad total del Infonavit –señala el también maestro en urbanismo por el Colegio de México–. La política de vivienda es un verdadero fracaso. Al Infonavit se le olvida que la vivienda es un asunto de personas, del lugar donde la gente construye su patrimonio y donde se forman familias, comunidades. El Infonavit piensa en términos financieros y no en términos humanos, sociales. Ese es el principal problema detrás del desastre: un modelo de vivienda en que nada importa más que hacer negocio”.
Evidentemente esos «desarroladores » y funcionarios encargados , tienen un gueto cerebral y dificilmente podran parir ideas funcionales y humananizadas…Yo , les exigiria como requisito para la habitabilidad..ponerlos a vivir aunque sea una semanita en sus obras !!!