Fuga al reformismo

El foro de la semana pasada organizado por Alternativa, estuvo muy bueno e interesante. Sin embargo hay un par de cosas que me llamaron la atención profundamente.

180pxeduard_bernstein

La primera tiene que ver con algo que dijo Héctor Aguilar Camín, y es que se refirió a las acciones y discursos de López Obrador como una fuga a la revolución. Es decir, en vez de enfrentar la situación real López Obrador y sus compañeros evitan el momento pensando en el país durante y post su revolución. No podría yo estar más de acuerdo con semejante percepción. Cada vez que platico con uno de los habitantes de los campamentos López Obradoristas, terminamos por llevar la discusión al extremo absurdo de ellos diciendo que bueno que "si no hay solución hay revolución".

Me queda claro que semejante conclusión sólo puede tenir sentido cuando uno no se está fijando en lo que en términos marxistas serían las "condiciones objetivas". Estar pensando en la revolución, es una fuga a un lugar más cerca de la ilusión individual, y más lejas de la realidad colectiva.

Sin embargo gran parte de las intervenciones en nuestro foro me dieron la sensación de ser una fuga al reformismo. Es decir, se habló de lo que sería una agenda reformista y de los problemas sociales más profundos del país, pero no se habló de cómo salir del bache actual. Se habló de la pobreza y la desigualdad, se habló de reformas políticas, de inversión en educación y del rediseño de los programas sociales. En ningún momento se habló de la necesidad o manera de salir de conflicto que se lleva viviendo desde el 2 de julio y que tiene todo paralizado.

En ese sentido hubieron tres intervenciones que de cierta manera hiceron referencia a esto.

Una la de Jesús Silva-Herzog Márquez, que dijo que llevamos 6 años nadando de muertito, y que no parece que tengamos intención de nadar de otra manera. Que en el mejor de los casos de esta crisis política podría salir un empujoncito para salir de la pasividad.

Segunda la de Ugo Pipitone que dijo que urge que la clase política tenga un sentido de urgencia. Urgencia por todo lo que no está funcionando, todo lo que está paralizado. Urgencia para solucionar los problemas que llevan años sin solucionarse. En particular me gustó que dijera que la clase política tradicional tiene "una sospecha endémica a la creatividad".

Tercero, Joel Ortega dijo que Alternativa debería de actuar claramente en favor de un diálogo entre las partes en conflicto.

De estas tres ideas concluyo, que necesitamos reconocer que estamos nadando de muertito, nadie hace nada. Por eso necesitamos recuperar el sentdio de urgencia y empezar a imaginar salidas al conflicto político. Tenemos que confiar en la creatividad y la imaginación. Ya que tengamos ideas nuevos y frescas, tenemos que actuar. Creo que con eta secuencia podremos hacer algo para salir del lugar donde estamos en este momento para después llevar a cabo todas las agendas de reformas socialdemócrata que queramos.

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: General