Este es mi artículo de la semana pasada en El Universal.
Cantina "El Mirador"
Sólo una vez antes he estado ahí, pero confieso que hoy, lunes, vuelvo con cierta saña. Quiero entender lo que sé que voy a ver. Un restaurante-bar en el que no dejan entrar mujeres. Sí, no es un lugar donde no hay mujeres en una suerte de "selección" no explícita. Éste es un lugar donde los meseros no le sirven a una mujer que pida servicio, sólo por ser mujer, y los comensales si sienten ser suficientes para echar montón, le chiflan y la abuchean hasta que se salga.
Le pido a un amigo que me acompañe. Entramos al bar "Del Bosque" en la esquina de Circuito Interior y 13 de septiembre. Sólo hay hombres comiendo y bebiendo. Hay trajes, corbatas, blackberrys, y mancuernillas. Los meseros todos son hombres. Veo a los comensales sonreír, bolearse los zapatos, alardear con una mano en alto. Los imagino funcionarios públicos, abogados, publicistas, periodistas, políticos o empresarios.
Ésta no es una cantina en un pueblo pequeño en donde lo que llaman "tradición" se explique por su aislamiento. Ésta "tradición" en el corazón del DF parece sobrevivir con cierta arrogancia frente al cambio. Le insisto al mesero si pueden entrar mujeres, y me dice que no, que ni ahí (excepto los sábados) ni en otro bar que está al extremo de la calle: "El Mirador". Intento entender: ¿por qué hay hombres que quieren ir a un lugar público en el que esté prohibido que haya mujeres? ¿Quiénes creen que pueden ser ahí que no pueden ser cuando existe la posibilidad de que haya una mujer, incluso en otra mesa? ¿Qué idea de masculinidad tienen? ¿La de ser "hombrecito" de Santiago Creel o la de quien promueve a Alonso Lujambio diciendo que "el tamaño sí importa"?
Probablemente en este caso aplique aquello de «Dime de qué presumes y te diré de qué careces». Testosterona al 100%. O ¿qué tienen que demostrar? ;)
No apruebo ese tipo de discriminación, la detesto. Ahora te pido que vayas a un Chip n Dale para ver si puedes pasar. No me gusta ningún tipo de discriminación bajo ninguna circunstancia. Lamentablemente hay lugares de hombres donde esa discriminación no se va y lugares de mujeres donde esa discriminación aparece.