Yo estoy en contra del matrimonio como figura legal. Si lo único que es en el fondo es un contrato entre dos personas (hasta el momento de diferente sexo) entonces que importa como se llama. Si no le ponemos nombre y sólo es un contrato entre dos personas entonces no impotaría tampoco el género de estas personas. ¿Cuál es la necesidad de que el estado le ponga nombre a la relación que tengo con mi pareja? Yo me "casaré" con una mujer pero le pondré el nombre que yo quiera al contrato que firmemos, se puede llamar "coche", "perro", "helado", "consorcio", "pacto", "conspiracion bipersonal", "dos contra el mundo", "aquí cabe más de uno", "método dialéctico para confrontar la soledad", "emancipación". Es decir, el nombre de mi relación es bronca mía y de mi pareja, sin embargo el cumplimiento o incumplimiento del contrato está respaldado por el estado en un contrato.
Su análisis es tan superficial que descalifica completamente al asunto de fondo en el contrato matrimonial: ¿hasta qué pundo debe obligar a las dos partes? ¿por qué causas puede romperse? ¿qué derechos y obligaciones recibirían dos personas del mismo sexo si se les permitiera realizar el contrato? Evidentemente, el nombre del contrato no es sino secundario. Quizá una parte debería poder terminar la relación matrimonial unilateralmente; quizá sería ventajoso que no fuera necesario probar que la otra persona está loca para separarse; pero, principalmente, quizá sea mejor hacer ver a la gente que dos personas del mismo sexo no pueden visitarse uno al otro en el hospital ni habiendo vivido juntos toda la vida pues sin estar casados nunca podrán convertirse legalmente en familiares. Quizá, por eso, hay que hablar de las cuestiones de fondo y no de forma. Saludos.
Una duda Diego…puedes por favor explicar tus propias palabras «quizá sea mejor hacer ver a la gente que dos personas del mismo sexo no pueden visitarse uno al otro en el hospital ni habiendo vivido juntos toda la vida pues sin estar casados nunca podrán convertirse legalmente en familiares.» ¿Qué tiene que ver su situación jurídica como pareja (con ley o sin ley de convivencia) para explicarle a la gente que una pareja no puede expresarse públicamente sea donde sea?
Sucede que para acceder a una sala de emergencias generalmente es necesario ser familiar directo de la persona a quién se visita (además de que sólo un familiar puede firmar responsabilidad para que se realice alguna intervención quirúrgica). Por lo tanto, no es una cuestión de expresión pública, sino de derechos legales.
Y bueno, respondiendo tu pregunta: A mucha gente el matrimonio gay le parece una necedad meramente simbólica. Creo que existe una opinión generalizada de que el matrimonio es un “lazo de amor” (en otras palabras, un vínculo únicamente sentimental), pero, independientemente de la opinión que cada quién pueda tener sobre su significado, la realidad es que, en cuanto a su condición de contrato, implica derechos y obligaciones frente al Estado. Me parece que si las personas entienden mejor sus implicaciones de fondo, será más fácil que flexibilicen su postura y consideren necesario no sólo permitir el matrimonio gay, sino también revisar el contrato matrimonial actual.
Te agradezco tu respuesta, y entiendo bien que es cuestión de derechos legales. Justamente de eso se trata, que una pareja homesexual no tenga que racionalizar su diferencia porque los heterosexuales todavía no les aprueban sus expresiones públicas en hospitales o en donde tú me digas.
En cuanto a lo de revisar el actual contrato matrimonial, de acuerdo contigo.
el matrimonio entre parejas del mismo sexo deberia ser legal, el problema es q no etico
estoy muy deacuerdo contigo y me gustaria saber mas del tem porfavor
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