Ayer vimos la veta estalinista que sigue presente en la política mexicana. Esta veta siempre me ha impresionado mucho. Desde los 14 años he mirado con asombro un libro que no recuerdo como llegó a mis manos que se llama "The Comissar Vanishes". Es un libro que muestra como fueron cambiando las fotos oficiales durante el estalinismo. Como se iban borrando de la historia a los adversarios. La foto más famosa es aquella donde Lenin está dando un discurso sobre un podio levantado, y abajo están Trotsky y Stalin. El primero en desaparecer de la foto fue Trotsky, pero a partir de ahí fueron desapareciendo el resto de los enemigos del régimen estalinista hasta que desaparecieron todos menos Stalin. La foto final es uan donde sale Lenin hablando con un fondo blanco, y Stalin abajo sólo viendo un horizonte blanco.
La veta estalinista ha ido reviviendo durante el mes pasado, pero ayer la vimos paseándose con toda soltura.
Por un lado es inolvidable que en todas las manifestaciones que he ido convocadas por AMLO, incluyendo la de ayer, se pueden ver en alto frente al templete las fotos de Marx, Engels, Lenin y Stalin. Vimos el estalinismo en la intolerancia frente a la disidencia de izquierda de Cárdenas, el subcomandante Marcos y Patricia Mercado. Vemos el estalinismo cada vez que deshumanizan a Felipe Calderón en el discurso y lo convierten en FECAL o en "el pelele".
Por el otro lado vimos el estalinismo de Vicente Fox que negó una y otra vez la existencia de diversos movimientos sociales disidentes a su gobierno. El totalitarismo implícito en "todo es maravilloso", solo podía confirmarse en la transmisión televisiva de la Presidencia de la República durante la toma de posesión. La conductora insistía en que había plena calma en el congreso, que Felipe Calderón empezaba con el pie derecho y mano dura, y que todo aquí no pasa nada. Las cámaras las ajustaron de tal manera que sólo se pudo ver al presidente del congreso, a Felipe Calderón, Vicente Fox, y una que otra toma de los priístas con banderitas. Es decir, el adversario no existe. La disidencia del PRD no se atiende, sino que se desaparece. Se insulta declarándola inexistente.
La veta estalinista está en todos, y como el priísmo, pareciera que en la política mexicana todos son estalinistas hasta que demuestren lo contrario.
La analogía que haces sobre las fotos estalinistas también me recuerda a los primeros días del conflicto postelectoral. En las primeras fotos, muchos de los intelectuales y artistas que se encontraban en el templete apoyando a AMLO (entre ellos Monsiváis), iban desapareciendo conforme se iba radicalizando el asunto (especialmente después del bloqueo al zocalo y reforma). Ahora en muchas de las fotos solamente aparece AMLO sin estar acompañado de aquellos intelectuales y artistas, salvo de la pobre enamorada de Elenita.
P.S. Me tomé la libertad de citarte, señalando la respectiva fuente, en mi humilde espacio.
A propósito de trotsky, recién compro el número 9 de la Revista REPLICANTE, y me encuentro con la sección de los lectores y reviso unas líneas que hablan sobre el troskismo cool de patricia mercado, y a salvar el buen nombre había un personaje que se me hacía conocido, y al finalizarlo, me encuentro con que había acertado con sus palabras, eran las tuyas Andrés, ¿quién más iba a conocer la realidad del partido sino tu?.
Bien, fue grato adivinar tus palabras, y aunque Héctor Villareal te crítica duramente, lo hace sin fundamentos, uno no escoje dónde nacer ¿cierto?.
Es un gusto saber que te encuentras al pendiente de las descalificaciones.
Saludos Fraternales.