Estimad@s compañer@s les envío la invitación de la conferencia que se llevará acabo el lunes a las diez de la mañana en Casa Lamm. Creo que será particularmente interesante, no sólo por la presencia de quienes ya conocemos, sino por la presencia de Daniel Raventós Presidente de la Red de Renta Básica de España y académico especialista en el tema. La renta básica o ingreso ciudadano universal es una propuesta para que absolutamente todas las personas de una comunidad (en este caso país) tengan un ingreso mínimo garantizado por el Estado sin condición alguna. Es decir no tiene que ver con ser pobre o ser rico, con ser viejo o ser joven. Evidentemente es una propuesta polémica que genera dudas y reacciones fuertes, pero justamente para eso es la conferencia. Saludos, Andrés.

Como dices, un tema polémico, complejo e interesatísimo el del ingreso ciudadano universal ICU). Ahí vá, resumidísima, mi visión del mismo:
– El ICU solo tiene sentido como parte de un programa fiscal mucho más amplio. Se trataría de ofrecer el ICU y, al mismo tiempo, simplificar el sistema impositivo de manera que todas las rentas, sea cual sea el origen, paguen un tipo único. De esta manera se consigue un sistema fiscal progresivo (el tipo impositivo no lo es, pero el sistema completo si, por la renta universal) pero al mismo tiempo muy simplificado y muchísimo más efectivo para que muchas rentas no escapen al mismo (el problema de los sistemas actuales no suele ser que los tipos para las rentas más altas sean bajos, al contrario, son muy altos, el problema es que la mayoría de esas rentas escapan de los impuestos de mil maneras distintas)
– Para mí, el ICU puede ser una de las propuestas realmente diferenciadoras para un programa de acción política socialdemócrata.
– México, en este momento, necesita una reforma fiscal muy muy profunda, y esta necesidad es universalmente aceptada (por todos los grupos políticos, por los intelectuales, por los empresarios, etc. etc.). Puede que ahora mismo sea la mejor oportunidad que nunca haya para emprender este tipo de iniciativa.
– Los partidos de derecha se muestran, generalmente, muy en contra de este tipo de propuestas, aún cuando «en teoría» reducen significativamente el tipo impositivo de las rentas más altas. Esto, en realidad, es una forma de «ponerles frente al espejo»: al final tienen que aceptar que defienden «privilegios» tales como el hecho de que las rentas más altas en la realidad pagan muy pocos impuestos.
– Es interesante que, siendo una propuesta relativamante compleja de explicar, la estrategia típica de la derecha contra este tipo de medidas es crear confusión y usar la demagogia. Cómo comunicar un mensaje como este realmente pone a prueba la capacidad de un partido socialdemócrata para ofrecer «alternativas» a la sociedad.
En fin, una vez más, lamento no estar en México y perderme actos como este. Pero todo llegará. Un saludo,
José Luis
Muy interesante Andrés. Por lo pronto voy a tratar de conseguir el libro que mencionas.
En relación al post de José Luis estoy de acuerdo con sus comentarios de los que se desprende, me parece, algo muy significativo y difícil de cambiar en cuanto al truco de la derecha en arrinconar a la izquierda con la imperdonable pregunta del ¿de dónde? los recursos. Es decir; primero aprendan a producir y luego distribuyan.
Me parece buena la apreciación de José Luis en el sentido de que es una forma de poner a la derecha frente al espejo. El problema se atora, se enreda, cuando todos sabemos en que al final sigue sin reconocerse que las altas rentas en realidad pagan pocos impuestos o de plano no pagan. Todos conocemos de los despachos de contadores y jurídicos de las grandes empresas que aprovechan las lagunas fiscales en favor del gran capital. En cambio el descontón para el trabajador asalariado es sin saque. Luego entonces la dichosa proporcionalidad en la contribución de los impuestos es sólo un mito, cuando menos con el sistema impositivo que actualmente tenemos en el país.