
El viernes el académico José Fernández Santillan dio una conferencia en la sede de Alternativa. Su exposición a grandes razgos estuvo dividida en cuatro partes. La primera fue una reflexión sobre el pensamiento moderno después de la revolución francesa; la segunda fue sobre la construcción del pensamiento socialdemócrata; la tercera fue sobre la renovación de socialdemocracia; y la cuarta fue sobre la socialdemocracia en México. Resumo brevemente su exposición:
1) Fernández Santillán empezó con un planteamiento interesante sobre el liberalismo, la democracia, y el socialismo. Identificó las diferencias entre los tres, pero también su combinación posible. Hay liberalismos sin democracia, y hay democracias sin liberalismo. El socialismo es la tercera veta del pensamiento moderno que llegó a echarle a perder la fiesta al liberalismo y a la democracia.
2) El pensamiento socialdemócrata -dijo- tiene que ver sobre todo, con la exitosa combinación entre la democracia y el socialismo. Eduard Bernstein como su principal expositor, planteó la ruta de la democracia frente a la lucha armada para lograr objetivos socialistas.
3) La socialdemocracia se puede renovar si combina exitosamente el socialismo con el liberalismo. Fórmula difícil de lograr pero que Rawls de alguna manera y Habermas de otra ("Habermas descubrió los vínculos entre socialismo y liberalismo" [en serio eso dijo] a parte de ser una frase rimbombante, sin explicación más detallada, suena algo así como que Habermas descubrió algo que estaba detrás de una gran cortina. Supongo que como la catafixia de Chabelo) han logrado. Esta renovación se ha mostrado por ejemplo en el gobierno de Blair previo a la guerra de Irak.
4) Esta fue la parte más corta, pero también la más evidenciadora de Fernández Santillán. Según él, habrá un rompimiento fuerte en el PRD entre quienes son "socialdemócratas" (chuchos) y los "insurreccionalistas" (lopezobradoristas). Al mismo tiempo en el PRI hay una corriente "socialdemócrata" que es la de Beatriz Paredes. Y Alternativa pues dice en su nombre Alternativa Socialdemócrata. Por lo tanto en México se debe de articular una gran Coalición socialdemócrata que enfrente a la tan temida derecha.
Muchas cosas me vinieron a la cabeza, a parte del tan evidente intento de operación de esta coalición por grupos de interés tanto en el PRI como en el PRD como en Alternativa.
Por lo tanto respondo de la siguiente manera:
1) No tiene mucho sentido argumentar con una parte de la historia del pensamiento político occidental, una acción política coyuntural como sería una alianza del tipo que describe. Es como aquellos marxistas que argumentaban la revolución como una ente abstracto y no como un suceso que incluye vidas de personas. Muy bien para la teoría, ¿pero qué con la vida cotidiana (o la política cotidiana)?
2) El "pensamiento socialdemócrata" como tal no existe. Es exactamente por esa razón que es tan difícil de explicar de manera universalista, o hacerlo sin tener que recurrir a ejemplos prácticos y no a grandes planteamientos teóricos. Es decir así como había teoría marxista o teoría liberal, no hay teoría socialdemócrata. Lo que si es la socialdemocracia, es un fenómeno histórico. Un fenómeno que genero alianzas entre quienes representaban los intereses de los obreros, junto con quienes representaban los intereses de algunos pequeños propietarios, junto con quienes a veces representaban a la clase media. Todo esto dentro de un método de participación en instituciones liberales democráticas (en la mayor parte de los casos).
Como no hay pensamiento socialdemócrata per se, los socialdemócratas de principio del siglo XX tienen muy poco que decirle a los de principio del siglo XXI. Es cosa de pensar que es difícil estar de acuerdo con el planteamiento socialdemócrata de los veintes, de que había que ganar la mayoría en el parlamento para nacionalizar toda la propiedad privada. Kautsky hubiera acusado a Tony Blair de traidor o por lo menos de liberal.
3) La propuesta interesante de la socialdemocracia ha sido una propuesta de método. Primero fue reconocer que las instituciones liberales democráticas podían servir para algo, después fue reconocer, que a veces gobiernos conservadores logran equilibrios que vale la pena mantener para lograr equilibrios más cercanos a los intereses de la socialdemocracia del momento. Por lo tanto, para construir la socialdemocracia en México lo importante es hacer una propuesta de método. Por ejemplo, lo que hasta el momento ha pregonado Alternativa (como transparencia en la política) y que jamás pregona ninguna corriente del PRD (ni la que se dice socialdemócrata) y mucho menos alguna corriente del PRI.
En resumen yo creo que el defecto de la argumentación de Fernández Santillan es que peca de idealista. Podrá ser muy buena su idea particular de la socialdemocracia, o Beatriz Paredes y Jesús Ortega (o René Arce) podrán leer a Anthony Giddens en sus casas, pero eso no hace que sus propuestas políticas sean socialdemócratas.
Para mí la visión debe de ser más pragmática, construir clientelas o defender a Ulises Ruíz y Mario Marín no es ser socialdemócrata.
Primero que nada saludos y espero que estés bien…
Es importante marcar claramente la diferencia de una y otra, aunque en su momento falto tiempo para debatir el punto, es claro que si en algún momento existieron pensamientos socialdemócratas en PRD ó PRI, como lo mencionó el académico José Fernández Santillan, dejaron de serlo al mantenerse en dichos partidos políticos que se caracterizan por ser clientelares y antidemocráticos por excelencia.
Saludos…
Hola Andrés,
Pues a mi me parece que, más allá de lo que haya dicho Fernández Santillán, creer que sólo hay socialdemócratas en Alternativa es un error. El hecho de que los métodos políticos del PRI (Paredes) o el PRD (Chuchos) estén lejos de seguir pautas de corte socioldemócrata no quiere decir que en esos partidos no haya sectores de militantes o simpatizantes de vocación socialdemócrata. Me extraña de ti, (que siempre insistes, y con muchísima razón, en lo importante que es tomar en cuenta a la militancia) que no tengas ojos para el potencial estratégico que hay en las militancias de esos otros partidos, en la posibilidad de aglutinar una «coalición social» compuesta por sectores o grupos que actualmente gravitan en otras órbitas partidistas. Finalmente, los electores que puede atraer Alternativa son esos, están entre lo que podríamos denominar el «voto blando» del PRI y del PRD. A riesgo de querer interpretar una conferencia que no escuché, creo que la propuesta de la «coalición» de Fernández Santillán sería muy rescatable vista así, «desde abajo», en función de las posibles afinidades entre los electorados más que entre los liderazgos.
Saludos,
cbr
En general de acuerdo con Carlos, sin embargo yo no creo que Alternativa no deba de representar a quienes se sienten decepcionados por el PRI y/o PRD. Sin embargo pensar en las afinidades entre el electorado no tiene que ver con acordar apoyar al gobierno de Fidel Herrera.
Allende del problema de idealismo, hay uno de cuestiones prácticas; es decir, cuáles son los medios para establecer un gobierno social demòcrata (cualquier cosas que esto signifique). Mi punto es: hay poco acuerdo sobre la definición de social democracia pero lo importantes es cuetionarnos el medio en que los que comparten esa idelogìa quieren llegar al poder: corrupción y acuerdos en lo oscuro (chuchos y pristas) o intentando el cambio desde abajo. Asì que la diferencia es la forma de acceder al poder.
Una vez más se hacen a un lado los medios en aras del fin.
Un saludo,
Paco