Rudo_cursi3

En una entrevista hoy en el Reforma, Carlos Cuarón aclara que él no dijo que los mexicanos "somos unos pobres imbéciles". sino que "el mexicano es un agachado", y que en comparación con los argentinos somos poco cultivados.

(Por cierto, entre la gente "cool" de La Condesa está de moda decir que en Argentina todo es mejor porque hay piqueteros que sí protestan…claro si esos mismos cool fueran a protestar con el equivalente nacional, saldrían huyendo de miedo. Una muestra de esa contradicción en cuando se celebra el combate al racismo en Estados Unidos pero se refuerza cotidianamente en México).

Fui a ver hace un par de días la película Rudo y Cursi. Da mucho para escribir, pero siendo breve puedo decir que me entretuvo y varias cosas me gustaron. Tengo dudas sobre la presencia de Diego Luna y Gael García en la película. Tal vez hubiera salido mejor la película con otros actores. Se nota que Diego Luna actúa, es decir no sale de sí mismo, mientra que Gael García no hace mucho. Me gusta cuando los actores logran expresar personajes diferentes a lo que parecen siempre. Diego Luna lo logra.

Sin embargo hay algo que me preocupa más de la película y es el mensaje final. Lo pensaré más, y no echaré a perder el final, pero cierra con un tono entre cínico e irónico. De cierta manera Cuarón se preocupó porque el final fuera "realista" al cerrar con un dramón, aunque en la trama hay la opoirtunidad de un final feliz.

El avispado Peña, que me acompañó al cine a regañadientes, me dijo al salir "por esto no me gusta el cine mexicano, porque para poder ser considerado buen cine tiene que tener un final culero". A lo que agruegué "y el problema es que cuando el final si es feliz normalmente sólo es una justificación conservadora del status quo".

Ahora pensándolo bien (a mí sí me gusta el cine mexicano y mucho), el problema es que el final infeliz es también una justificación del status quo cínica, pero irremediablemente conservadora. Repetrinos mil veces que somos una mierda, estoy seguro que sólo nos convierte en una mierda.

En la entrevista el director dice "Culturalmente lo sabemos, el mexicano no perdona el éxito, a nadie", pero Cuarón en sus películas no le perdona el éxito a sus personajes, no hay final feliz. Podrá decir que es una expresión del realismo, pero someterse a la dictadura del realismo sólo lo reproduce no lo enfrenta.