En un libro publicado en México en 1978 me encuentro los siguientes párrafos. No logro entender como este argumento simplemente no ha logrado permear entre las personas que se dedican a la ciencia política (y política) y prefieren pensar en modelitos para armar. Es decir prefieren creer que o mejor no le movemos a lo que tenemos, pese a los cambios políticos en el contexto, o que si le vamos a mover sólo imitemos lo que se hace en otros países. Lo que menos están dispuesto a hacer es imaginar….

"…ningún régimen político se transforma sólo por transformarse, por afán modernizador, ni mucho menos cambia sistemas funcionales y operantes. Toda modificación parte de una exigencia política derivada de nuevas realidades convertidas en presiones sociales. Los sistemas electorales no escapan esta ley. Son formas no sólo para integrar y legitimar gobiernos, sino también para diseñar el método más adecuado de lograrlo. Son reflejo de una condición política no su determinante. Pensar lo contrario es tomar el efecto por causa…

"Como en otros campos de las ciencias sociales, en la sociología electoral tampoco hay fórmulas de validez universal. Cada país ha de resolver sus objetivos políticos tomando las experiencias o combinación de ella que más se ajustan a su peculariedad, cuidando no caer en el eclecticismo de tomar lo mejor de cada una de ellas, sólo por haber sido la mejor para las realidades que la originaron. A falta de fórmulas o características de ellas que sirvan de orientadoras a nuestras necesidades, es mejor correr el riesgo de imaginar nuevas."

Legislación electoral mexicana 1812-1977, Antonio García Orozco