Hace unos días subí un post con la descripción que hizo Jorge Castañeda en la televisión de lo que llama algo así como "la prevención del fraude electoral" de la cual él y el equipo de Fox hicieron uso en el año 2000. Aquella narración, considerando los hechos más recientes, me hace pensar que gritar "fraude" es una estrategia política como otras que puede ser o no buena idea. Es decir, no creo que sea característica de quien está "en contra de las instituciones" o alguna exageración de ese tipo. Es una estrategia que puede resultar útil, o puede resultar contraproducente según el contexto. Si sucede una u otra cosa, termina por ser responsabilidad de quien emite la "alerta".

A partir de aquel post, @xcoquita me envía una nota publicada en Reforma sobre el grito de "fraude" que hizo Felipe Calderón en el 2004 y el llamado a la movilización y protesta. Lo más interesante es que las protestas se organizaron después de fallos adversos al PAN en el TEPJF y se anuncian como una medida preventiva para la elección del 2006. No me acuerdo leer que eso fuera una locura del PAN, o un atentado contra las instituciones.

Retoman panistas la resistencia civil

Por Ernesto Núñez

REFORMA

(24-Nov-2004).-

El supuesto fraude cometido por el PRI en las elecciones del 14 de noviembre en Sinaloa fue motivo para que el panismo nacional regresara a la resistencia civil.

Como no ocurría desde 1999, cuando se impugnó la elección del Estado de México, ayer los panistas salieron a la calle a protestar, y escogieron como centro de reunión el Ángel de la Independencia, sede de viejas luchas blanquiazules.

A la manifestación acudieron decenas de jóvenes sinaloenses, ataviados con camisetas azules en las que se leía la leyenda: "Todo México con Sinaloa".

Una semana después de que el Tribunal Electoral desechó las impugnaciones del PAN y confirmaron las victorias del PRI en Veracruz, Oaxaca y Tijuana, el panismo retomó un método de acción política no ejercido desde que llegó al Gobierno federal en el 2000.

"Estamos regresando al PAN de antes", resumió Ramón Corral, ex candidato a la gubernatura de Sonora, que hace un año intentó sin éxito convencer a la dirigencia panista de protestar ante las irregularidades cometidas por el equipo del hoy Gobernador priista, Eduardo Bours.

En un viraje de la estrategia, ayer fue el propio dirigente nacional, Luis Felipe Bravo Mena, quien dio el banderazo de salida a una jornada de resistencia civil que busca llegar a varias ciudades del país.

El líder del PAN dedicó una hora a repartir volantes entre los automovilistas que pasaban por Paseo de la Reforma.

Dijo recordar con estas acciones la protesta que encabezó en el mismo lugar Manuel J. Clouthier, "Maquío", tras la elección presidencial de 1988.

Clouthier, de quien Bravo Mena era entonces secretario particular, realizó un ayuno en El Angel, lo que convirtió a este sitio en sede de protestas y festejos panistas.

Con mantas en las que se leían consignas en contra del Gobernador priista de Sinaloa, Juan S. Millán, y su candidato Jesús Aguilar, a quien los panistas acusaron de estar ligado al narcotráfico.

La manifestación congregó a varias diputadas federales, como Tatiana Clouthier, Gabriela Ruiz del Rincón, Adriana González Carrillo y Margarita Zavala, y a los "presidenciables" del blanquiazul, Francisco Barrio, Felipe Calderón y Carlos Medina Plascencia.

Los panistas alertaron sobre el regreso del fraude electoral a la política mexicana y consideraron que lo que está ocurriendo a nivel estatal justifica el retorno de su partido a los métodos que usó cuando estaba en la oposición.

"Estamos viendo un patrón que se ha venido repitiendo, el PRI está encontrando otra vez la forma de amañar las elecciones, hay una serie de maniobras, de trampas que se vienen haciendo, con el agravante de que ahora, desde la elección del 2000, hay la imagen de que las elecciones son impecables. Eso nos preocupa mucho", explicó Barrio.

Calderón denunció que en Sinaloa hay un predominio de la narcopolítica, y advirtió que el PAN no permitirá que las irregularidades detectadas en comicios locales como Sonora, Campeche, Colima, Veracruz, Oaxaca, Tijuana y Sinaloa, marquen la pauta de las elecciones presidenciales del 2006.