Uno de los libros más interesantes, entretenidos y bien escritos sobre las ciudades, es un viejo libro de Lewis Mumford que se ha convertido en un clásico a través del tiempo, The City in History (1961) (aquí se puede descargar el libro el capítulo 15, en español). Sobre los embotellamientos, congestión, tráfico y diseño urbano dice:

La única cura efectiva para la congestión urbana es relacionar las zonas industriales y comerciales con las áreas residenciales para que una parte importante de su personal pueda o caminar o andar en bicicleta, o usar un autobús público, o tomar un tren. Al empujar todas las formas de tráfico a caminos para coches de alta velocidad, las cargamos con un peso que garantiza bajar la velocidad de la hora pico hasta avanzar muy lentamente; y si tratamos de corregir esto multiplicando los caminos para coches, sólo agregamos al total del desastre urbano, al lanzar partes de la ciudad cada vez más lejos en una masa sin forma delgadamente esparcida en un tejido semi-urbano. La disociación de funciones en los suburbios resulta en una especialización extrema de las partes individuales: áreas residenciales segregadas sin tiendas locales: centros comerciales segregados sin industria: plantas industriales segregadas sin lugares para comer excepto aquellos provistos por su propia administración…

…el automóvil no debe penetrar cada parte de la ciudad, y quedarse ahí…tampoco debe dictar todo el esquema de vida; ni se le debe permitir a sus fabricantes hacer a un lado lo que la ciudad requiere al diseñar vehículos más anchos y largos…El tiempo ha llegado para discriminar dos usos del auto -el movimiento urbano, y el movimiento a lo largo del país. Para lo último, un coche grande con suficiente espacio para una familia y su equipaje es admirable. En la ciudad, sin embargo, se debe promover que estos coches se queden en las afueras, y tener una carga impositiva importante por tener derecho a estacionarse en la ciudad; mientras que facilidades especiales se deben dar al diseño y distribución de coches pequeños, eléctricos, para el movimiento intra-urbano cotidiano, para complementar y no sustituir el transporte masivo.